No todo vacío es malo. No todo hueco tiene que llenarse. A veces lo que asumes como carencia es solo la evidencia de que sigues en movimiento, y que no todo lo que hoy está incompleto merece ser completado y que sigues en construccion.
Esta semana hablé con 2 personas conocidas de hace muchos años, y en tan solo unas frases me mostraron su verdadero yo, uno se cayó del pedestal y otro se ganó todo mi respeto y admiración.