‹ Sonrió con encanto, mientras alzaba la mano y pedir al muchacho del local que se acercará. Su mirada volvió a su acompañante para decir; ───¿Qué te apetece?
Invito yo.
─── Para mi / poca / mala fortuna, trabajando. ¿Y tú?
Sentía que cada vez que se veía su conversación se trataba de lo mismo, pero en cierto modo era sincera. Cazar y perseguir criaturas de las sombras le podría llegar a llevar mucho tiempo. ›
Siento decirte, que sí. ───Le regaló una sonrisa con dulzura.─── El sentimiento es mutuo.
También me alegro de verte, ¿y tú?, cuéntame, ¿Qué es de ti?, maravillosamente bien.