Una de las escenas que mejor representan lo que estamos viviendo. Porque este sistema capitalista es insostenible, los peones son los que luchan la partida y son los condenados a perderla.
@gerardmoraales La sanidad pública funciona precisamente porque compartimos los costes y garantizamos la asistencia independientemente de cuánto gane cada persona o de lo enferma que esté.
@gerardmoraales Además, los seguros privados tienen exclusiones, carencias, copagos y limitaciones de cobertura. ¿Sabes cuánto cuesta una simple analítica, consulta en urgencias o una estancia de un día en una planta de hospital? Por no hablar de enfermedades crónicas o una simple apendicitis.
Pensar que una «mujer libre» es la que decide prostituir, mercantilizar o alquilar su cuerpo por gusto es confundir el neoliberalismo disfrazado de empoderamiento femenino.
El «sugardating», ser «sugar baby», tener un «sugar daddy», crear una cuenta en onlyfans... nunca antes habían existido tantas formas de renombrar la prostitución con la intención de vender a toda una generación de mujeres que la explotación de su sexualidad es una elección.
Lo estamos viendo en directo. No podemos decir como en pasados genocidios que no lo sabiamos. Israel está matando de hambre y bombas a centenares de miles de seres humanos delante del mundo entero y ningún pais occidental habla de presionar, sancionar, aplicar la ley....Nadie es capaz de mostrar un mínimo de humanidad o decencia.
Nada volverá a ser igual.
A todo putero le parece bien pagar por violar. Pero, como es necesario repetir, ningún deseo particular supone un derecho. Y no hay condición alguna que legitime a violar, sea billete mediante o no. No existe el derecho al sexo, sí el derecho a que no se explote sexualmente.
Hemos normalizado el discurso de que o aprovechas el tiempo o no vales nada. Aprovechar el trayecto en transporte, el tiempo en la peluquería, la espera en el médico para hacer otra cosa que te haga sentir productivo. Luego que de dónde viene la ansiedad.
Sentirse sexy no es igual a estar empoderada. Menos aún cuando la sexualidad que tenemos es producto directamente del porno.
Llamar empoderamiento a sentirse bien porque recibes validación sexual masculina no es más que conformismo machista de toda la vida.