No puedo negar que definitivamente me encanta la libertad, no la de acostarme con cualquiera si no aquella de poder decidir cómo vestir, como hablar, con quien salir, si bailar, si besar, etc. Aquella de no tenerle que rendir cuentas a nadie.
La verdad, no entiendo nada, para algunos soy diosa, para otros una diabla, a veces soy un modelo a seguir un ejemplo de lucha y perseverancia, y otros días soy una mierda que no sirve para nada. Aclárense porfa...
"No importa que te amen o te critiquen, te respeten, te honren o te difamen, que te coronen o te crucifiquen; porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo".
Osho