Creo que a los 50, como a cualquier edad, a muchos nos sigue dando miedo sufrir desilusiones y fracasos en el amor. Lo que cambia son las historias que nos contamos para disfrazar ese temor.
Decimos que ya no estamos para juegos, que no hace falta tanto cortejo ni tanta conquista, que a nuestra edad las cosas deben hablarse derecho y sin darles tantas vueltas. Y todo suena muy razonable, porque la experiencia nos ha enseñado lo que queremos y lo que ya no estamos dispuestos a tolerar.
Pero también puede ser una manera de protegernos. Queremos saber desde el principio si la otra persona vale la pena, si sus intenciones son serias, si la relación tiene futuro. Queremos certezas antes de involucrarnos, antes de ilusionarnos, antes de correr el riesgo de enamorarnos. Queremos saber lo que nos espera al final del camino sin tener que recorrerlo de nuevo.
Y quizás ahí está la contradicción. Después de los 50 seguimos queriendo enamorarnos, pero cada vez estamos menos dispuestos a pasar por la incertidumbre que implica conocer a alguien. Desconfiamos de todo y nos cuesta dejarnos llevar. Vamos con el freno de mano puesto, pues.
A los 50 podemos tener más experiencia, más defensas y mejores criterios para elegir pareja, pero seguimos siendo tan vulnerables al amor como a los 20.
Y por mucho que hayamos aprendido, la única garantía que tenemos es que, si llenamos de minas el camino para enamorarnos, difícilmente alguien estará dispuesto a recorrerlo para llegar a nuestro corazón.
Un anuncio suyo publicado hacía cuatro meses. Cuidadora interna, disponible mañanas. Con la dirección del barrio y el teléfono.
Estaba trabajando en otras dos casas en mis mismas horas. Dejaba a mi padre con la tele puesta, la comida hecha del día anterior y volvía a la hora de mi llegada.
Mi padre no me había dicho nada. Cuando le pregunté me dijo que no quería que la chica se quedara sin trabajo.
No hubo bronca. Me senté con él, terminamos de comer y esa misma tarde comuniqué el desistimiento del contrato con el preaviso que marca la ley y liquidé todo lo que le correspondía, hasta el último euro.
Ahora dice por el barrio que la he echado sin motivo, que llevaba un año cuidando de un señor mayor como si fuera su abuelo y que las familias explotamos a las cuidadoras y luego las tiramos.
Ese día aprendí algo caro: pagar de más no compra lealtad, compra silencio. Y quien usa tu compasión como método de trabajo no está agradecido, está calculando cuánto más puede sacar antes de que te enteres.
Lo peor no fue el dinero. Fue enterarme de que mi padre llevaba meses pasando las mañanas solo y callándoselo para no molestarme.
Hay tres lugares dentro de tu casa donde puedes orar cada día con fe.
1. La puerta de entrada: declara la protección de Dios sobre tu hogar y recuerda: “Bendito serás al entrar y al salir” (Deuteronomio 28).
2. El lugar donde guardas tus alimentos: agradece por la provisión y proclama: “El Señor es mi pastor; nada me faltará” (Salmo 23:1).
3. Tu habitación: antes de dormir, entrega tu descanso al Señor y declara: “En paz me acostaré y asimismo dormiré, porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado” (Salmo 4:8).
Que el Señor aleje toda inquietud, traiga paz a tu corazón y haga de tu hogar un lugar de amor, descanso y bendición.
Amén. 🙏
Jajajaja... Pinche morrito. Calló, destrozó, enseñó, educó y orientó al bato que le respondió su mongoreply. 😂😂😂
Ésta se ha vuelto una de las contestaciones más legendarias en la historia de internet.
La generación alfa tiene mucho potencial.
@marioguerrag Totalmente. El círculo correcto no compite con tus avances ni se incomoda con ellos, te impulsa, te dice la verdad cuando hace falta y celebra genuinamente cuando creces. A veces cambiar de círculo no es perder amigos, es hacer espacio para relaciones más sanas.
La tierra tiembla en distintos rincones del mundo y, con ella, tantas vidas. Personas que se van, familias que lo pierden todo, hogares llenos de recuerdos y futuros que desaparecen en apenas unos segundos.
Venezuela, Colombia, Indonesia, Granada… nombres distintos para un mismo dolor. Ojalá nunca olvidemos que, bajo nuestros pies, no existen fronteras. Somos la misma humanidad, frágil y pasajera. Cuando la tierra tiemble para uno, que el mundo entero sepa abrazarlo. Que cada tragedia nos recuerde que habitamos la misma casa. Seamos un solo mundo cuando más nos necesitamos 🙏
¡Alguien agarre a ese muchacho! 😱🏃♂️ Harry Styles (@Harry_Styles) anda desatado por la CDMX y las fans no tienen paz. Un video viral lo captó esquivando el tráfico de manera peligrosa y el susto fue tan grande que las redes se llenaron de comentarios rogando: "¡Avísenle que no es de hule!" 🚌💥