@marcalpalazzolo Es obvio que va a pasar eso cuando te dan un camino tan fácil para llegar a la final. Ya no puede escaparse de jugar con un buen equipo en la final, lo único que le queda es intentar llegar a penales para ganar con fortuna
@lautarodeIcampo Jajajaj Argentina empezó el mundial desde semis, antes de eso todos sus partidos fueron amistosos. Messi e Infantino mataron el fútbol
@A_SuarezDoreski Como disfrutas un mundial con tanta corrupción? En serio no ves lo fácil que es ayudar a ciertos equipos con la manipulación del VAR? He visto decenas de jugadas que ni siquiera las repiten, simplemente las hacen desaparecer, el chip y las gráficas del balón jajajajaj un chiste
🇦🇷👉🏻Jamás he dudado del talento de Messi. Incluso antes de ganar una Copa del Mundo, yo ya lo consideraba muy por encima de Maradona. Hubo un tiempo en el que pensé que, además de ser un fuera de serie, tenía una fortuna extraordinaria.
Llegué a creer que lo de Stamford Bridge, los constantes cambios en los criterios del Balón de Oro que terminaban beneficiándolo, que el Barcelona pasara dos años sin que le marcaran un penal en contra, la remontada ante el PSG o que se organizaran cinco Copas América en apenas diez años, eran simplemente parte de ese “duendecillo” de la suerte. Y sonaba lógico: la fortuna suele sonreírle a los exitosos.
Pero cuando estalló el caso Negreira, todo empezó a cobrar sentido. Nunca fue suerte, sino un sistema que, desde la época de UNICEF como patrocinador del Barça, fue construyéndose para encumbrarlo a él, a su club y, posteriormente, a su selección.
Tras el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024, para mí ya no quedaban dudas: era el elegido del sistema. Adidas, la Conmebol e Infantino le revivieron la carrera a nivel de selecciones, después de que amenazara con retirarse.
Probablemente ganará un segundo Mundial, será elegido como el mejor jugador del torneo y le regalarán otro Balón de Oro, aunque juegue en la MLS. Pero el daño a su legado, ya es irreversible. Hoy, la mayoría de aficionados al futbol (y no aficionados) lo rechazan.
A diferencia de otras épocas, las futuras generaciones tendrán al alcance una enorme cantidad de videos, documentos y testimonios para confirmar, que la narrativa de que Messi es el “GOAT” fue una de las grandes mentiras en la historia del futbol.