furtivo, pequeña caricia en adverso abandona.
—Aunque pensándolo bien... Quizás estaría mejor si leyeras el libro. Creo... Creo que te gustará.
Testa ladea en su dirección, la evidente propuesta brillando en luceros.
—¿Qué opinas?
Si alguien hace tiempo le hubiese explicado a dragón que podría compartir más de un instante con alien sin intentar acabarse mutuamente, quizás no lo habría creído.
No tanto por voluntad propia, sino por ansias de batalla que nacían en tanto ambos se encontraban en mismo sitio.
Mientras que relato avanza, alien se mantiene totalmente atento y callado al relato del de más larga cabellera, incluso después de que este deliberadamente detiene pronunciar.
Él, simple pero directo como siempre es, negó con la cabeza. —��� "No, para nada. Habla cuánto desees." +
Es entonces que no se aleja cuando varón a él se aproxima, comenzando a divagar nuevamente sobre historia. Sobre grupo que se crea para proteger aro, sobre travesía, diferentes tipos de pokémon en que cada miembro de comunidad se especializa.
Todo mientras pulgar es el que,
—No termino de entender por qué siempre los dragones son malos en esas historias... Pero... Uh.
Miradita le dedica, mientras dedos mueve gentilmente, percatándose de mano ajena sobre propios dedos. Jades alternan entre rostro ajeno y manos.
—Estoy.. Hablando mucho de nada, ¿no?
Labios separa ante interés que alien enseña, el curvar de comisuras siendo inmediato ante la idea de interés compartir con contrario.
—Me gusta mucho leer. Cuando me volví humano recién, encontré un piso en el Pilar Celeste que funcionaba como biblioteca.
"¿Un... libro?"
Una pequeña risa soltó, notablemete más relajado y suelto que antes—. Parece que respuesta a accionar anterior de dragón fue la correcta.
Deoxys arrastró su cuerpo más cerca del de Menel, descendiendo mano de rostro ajeno para apoyarla en el piso—. Aunque +
Deoxys está a punto de recibir la charla más aburrida de su vida... ¿Tal vez? De cualquier manera, la sonrisa en rostro es amplia, extensa.
—Me gusta mucho el personaje de una historia que es arquero, y tiene las orejas similares a éstas. —se las señala.
—A mí también... —y Rayquaza está por decir lo más espanta viejos del mundo. —Me recuerda a un personaje de un libro que me gusta mucho. Por eso no lo corto.
Brillo, brillo en mirar. Está mirando de nuevo a alien.
—Yo creo que tu cabello luce bien igual. Me gusta.
Menel continuaba dando vueltas a lo que había sido accionar producto de inercia. Lo que no imaginó es que sería alien quien imitaría accionar, como si propios nervios no hubiesen sido atacados ya antes.
—¿Te gusta? —repite, casi pisándose sobre sílabas.
Y fue inevitable dirigir mirada a él, encontrándose con peculiar y gentil expresión de más alto.
Es sólo un instante el que permanece observando rostro ajeno, a medida que puntas de cabello que por hombros cae sujeta. Propia cola regresó tímida a enrollarse en regazo propio.