Aunque no quiera enterarme de ciertas cosas, la vida siempre encuentra la manera de ponerlas frente a mí, como si dijera: "Toma, para que sepas". Y yo que estaba tan tranquila, sin preguntar, sin buscar y sin querer saber absolutamente nada.
Me siento desconectada de un montón de cosas y personas que antes amaba, y por primera vez entiendo que quizás no está mal. Todos cambiamos, todos crecemos y, a veces, simplemente dejamos de sentirnos plenos en lugares, vínculos o circunstancias que antes nos hacían felices.