Si los cielos te adoran, yo también. Si la tierra te alaba, yo también. Si los montes se arrodillan, yo también. Si los mares se someten, yo también. Si los vientos te obedecen, yo también. Si las rocas te adoran, yo también. Y si todo fue creado para ti, yo también.
Las mentiras están por todas partes. Son más poderosas, más malvadas y más destructivas de lo que podemos imaginar. Y ojos con las que parecen atractivas, siguen siendo mentiras.