gente completamente destrozada de llorar, gente abrazándose, gente sacudiendo la cabeza. gente quieta hasta que los empleados del cine nos han invitado a salir.
no se sale igual que se entra.
la bola negra, te vamos a querer para siempre.
@EmilioMontilla_ "yo le respondo" jajaja.... el ego de algunos es que ya es de risa. ¿pero quien te crees para "responderle"? ¿crees que te lo decia a ti para ver qué respondias? 🤭
@Javileyo@Javier_Peinado "Que ya no está en sus cabales..." Qué asco de redes sociales, eres un ejemplo de porque en el fondo esto de que todo el mundo opinemos es una mierda.
En mi comunidad de vecinos votan los hijos, nietos y bisnietos de todos los que alguna vez han tenido un piso en el edificio, aunque lo vendieran hace cincuenta años y sus descendientes no hayan pisado España… perdón, el portal, en toda su vida.
Es muy divertido, porque ya son unos 170 y los que vivimos aquí apenas somos 20. Muchos no saben dónde está el edificio, no hablan con ningún vecino y algunos confunden nuestra calle con una localidad de la provincia de Córdoba (Argentina) pero participan activamente en su gestión. Al fin y al cabo, su antepasado tuvo un tercero interior durante seis meses en 1964, así que sería injusto negarles el derecho a decidir cómo debemos vivir los demás.
Gracias a ellos, ahora tenemos un portón automático para el garaje. No tenemos garaje, pero la inauguración fue preciosa y el presidente pronunció un discurso muy emocionante sobre la recuperación de la memoria comunitaria.
También hemos instaurado el felpudo único: nadie puede utilizar un modelo distinto del aprobado en junta. Cuesta 375 euros y lo vende el vicepresidente, un señor muy majo que vive en un pueblito de San Luis Potosí (México) y que conoce perfectamente las necesidades del edificio porque pasó por delante de él una vez, durante una escala, en 1998.
La última junta acordó que solo se puede tender ropa los días impares del mes, y la de color únicamente cuando el número del día sea primo. La propuesta fue aprobada por amplia mayoría gracias al voto por correo de 106 descendientes de antiguos propietarios. Los vecinos que vivimos aquí votamos en contra, pero se nos explicó que teníamos una visión demasiado localista y que la comunidad pertenece también a quienes mantienen con ella un vínculo histórico y afectivo, aunque no sepan si tenemos ascensor.
Ahora están estudiando instalar una piscina climatizada en el cuarto de contadores, declarar festivo el aniversario de la Primera Derrama y cambiar el nombre del edificio por «Residencial Memoria Democrática». Nosotros solo hemos pedido que arreglen la gotera del quinto, pero la propuesta lleva tres años paralizada porque no despierta suficiente interés entre los comuneros de Montevideo.
Eso sí: las cuotas, las derramas y las averías seguimos pagándolas los 20 que vivimos aquí. Los otros 170 solo participan en las decisiones.
A este sistema lo llamamos «comunidad de propietarios por ley de nietos». Es impecablemente democrático: cuantos menos afectados estén por una decisión, más fácil resulta conseguir una mayoría para imponerla.
@AngelCodonRamos Me pasa exactamente igual Angel. No sé si será la edad, pero yo hasta hace un par de años no dejaba una película ni una serie por la mitad y ahora me pasa muy a menudo.
@gallinablanca ¿que ha pasado con los tallarines a la parmesana? No pienso comprar ese subproducto que habéis sacado pasando de un 58 % de queso fundido a un 12 % de queso en polvo.
@incense2011@lladini@aena Es que si el dueño del local en el supermercado de mi barrio cobra un alquiler desorbitado, seria también culpable de unos precios caros.
Estoy que me SUBO POR LAS PAREDES. Todo el mundo viendo #ElPesaje, mientras #IFSierraOeste se quema. Ayuso destrozada viendo como su Comunidad arde y mientras tanto CINTORA, LO VUELVE A HACER. Esto acaba de pasar en #MalasLenguas, es INACEPTABLE, espero que este vídeo sea viral.
💢 A la izquierda, Sarah Santaolalla desde RTVE: "Ya ha llegado el día en el que te pegan por las calles. La inseguridad es para la gente de izquierdas".
💢 A la derecha, una veintena de radicales agrede a personas que veían la final del Mundial en un bar de Berriozar (Navarra).