Como ex Presidenta y como ciudadana argentina, mi agradecimiento al staff de abogados de la firma Sullivan & Cromwell LLP que llevaron adelante la defensa del Estado argentino, a partir de enero del 2020, en la causa YPF que se tramitaba ante los tribunales de Nueva York.
Como abogada, mis felicitaciones por haber sostenido los argumentos jurídicos de la Argentina en cuanto a que las disposiciones del Estatuto de una sociedad no pueden prevalecer sobre la Constitución Nacional y el ordenamiento jurídico de un país… que es nada más ni nada menos que reconocer la soberanía de los Estados.
P/D1: Justo es reconocer que la posición de la Argentina siempre fue apoyada por Estados Unidos; tanto en su administración demócrata como republicana.
P/D2: De esta manera, queda más que claro que la expropiación con fines de utilidad pública de YPF se hizo conforme a derecho.
P/D3: También queda claro que la decisión política de recuperar YPF y nuestra soberanía energética fue estratégica para nuestro país; porque con el desarrollo de Vaca Muerta, a partir del año 2012… hoy podemos decir con orgullo que Argentina tiene superávit de miles de millones de dólares en la balanza energética.
Hoy ocho millones de personas votaron a favor de la intervención de Estados Unidos en nuestra economía, del endeudamiento permanente, de la reforma laboral y previsional que se avecina, de la privatización generalizada de las empresas y bienes del Estado argentino, del cierre de industrias y de la apertura total de las importaciones.
El destino del país está ahora en sus manos. Ya no hay excusas, ni el riesgo del peronismo, ni fantasmas inventados. En dos años veremos cómo está la mayoría de los argentinos; veremos si sigue existiendo la clase media, si aún hay industria nacional y qué quedó de los ingresos populares.
Veremos entonces si realmente crearon una potencia mundial, o si fueron cómplices del remate de una patria entera, con una historia escrita por héroes que dieron su vida soñando con un país soberano y digno, artífice de su propio destino, sin sometimiento a ninguna potencia extranjera.
Sabremos entonces si la libertad prometida no terminó siendo una condena a vivir sin esperanza, luchando por subsistir día a día, sin educación ni salud para sus hijos y sin soberanía alguna para nuestra patria.
Entonces quizás nuestro pueblo recuerde que la única y verdadera libertad es la que se conquista cada día con trabajo, justicia y orgullo nacional. Y que ninguna potencia va a venir a entregarnos la tierra prometida, que la dignidad nacional no tiene precio, como no lo tienen la educación ni la salud de nuestros hijos, habrá entonces que reconstruir, desde las cenizas, un país entero.
“Aumentar jubilaciones, salarios docentes y prestaciones por discapacidad nos llevan a la quiebra.”
Hace dos semanas Milei le bajo retenciones AL SECTOR MAS RICO DEL PAÍS, pero hoy te dice que las terapias de un nene con discapacidad VA A FUNDIR EL PAÍS.
EL CINISMO ES TOTAL.