Puedes estar harta, mentalmente destruida, al borde del colapso y, aún así, hacer las cosas bien, con respeto y como debe ser.
Y eso se llama ser una maldita mujer.
Este año me hizo mirar la vida con otros ojos. Mi salud mental fue puesta a prueba como nunca antes. Mi compresión del amor, la amistad y la familia cambió profundamente, y no creo que vuelva a ser el mismo después de todo lo vivido.
Mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas. Pero lo hago y lo seguiré haciendo ❤️🩹