Responsable Psicopedagógica de la Asociación @Trencats. Docente Universitaria @universidadviu
Psicopedagoga.
Logopeda.
Fundadora de #UnaEscuelaQueNoDuela
Un día habrá que abrir el melón de los padres “guays” que hacen bullying a otros padres del cole.
El nuevo bullying es mas light, sofisticado, silecncioso. Pero es bullying igual.
A mi porqué me da absolutamente igual y me suelen invitar a los planes que se hacen, pero…
El acoso escolar no es “cosas de niños”.
El silencio, la minimización y mirar hacia otro lado dejan heridas que duran toda la vida. Por eso es tan importante hablar, escuchar a las víctimas y actuar a tiempo.
El próximo 2 de junio a las 20 h nuestro presidente participará en la charla “Bullying. Rompemos el silencio”, organizada por en el Espacio Cultura Feliciano Yeves de Requena.
Una oportunidad para reflexionar juntos sobre una realidad que sigue afectando a miles de niños y adolescentes y sobre la responsabilidad que tenemos como sociedad para protegerles.
📍 Espacio Cultura Feliciano Yeves, Requena
📅 2 de junio
🕗 20:00 h
🎟 Entrada gratuita
Ojalá podáis acompañarnos y ayudar a romper el silencio.
@AYTOREQUENA
#Bullying #AcosoEscolar #StopBullying #RompamosElSilencio #ViolenciaEscolar #ProteccionInfantil #EscuelaSegura #NoAlAcoso #Infancia #Adolescentes #Educacion #Concienciacion #Trencats #SaludMentalInfantil #PrevencionBullying
Hay algo incluso peor que el acoso escolar: el maltrato de un docente hacia un alumno.
Porque cuando quien humilla, agrede o aterroriza es precisamente el adulto que debería proteger, el daño emocional puede ser devastador.
La mayoría de maestros y maestras hacen su trabajo con vocación, respeto y humanidad. Y merecen reconocimiento. Pero el simple hecho de ser docente no convierte a nadie en un ser de luz ni en alguien incapaz de hacer daño.
Los niños pequeños no tienen herramientas para defenderse frente al abuso de poder de un adulto. Por eso la sociedad tiene la obligación de actuar, denunciar y protegerlos.
Normalizar gritos, humillaciones, amenazas o violencia contra menores en escuelas o guarderías nunca puede justificarse como “disciplina”. Eso también es violencia infantil. Y debe tener consecuencias. Esto pasó en Ciudad de Pavlodar. Guardería/Jardín de infancia nº 116.”
Pavlodar es una ciudad de Kazajistán.
🔴 ESCUCHAD EL AUDIO 🙏🔴
Hoy se cumplen 5 años desde que mi hija Kira López se quitó la vida. En este día de profundo dolor, he tenido que escuchar de nuevo al portavoz de las Escuelas Manyanet @aitorarriaga_b hacer declaraciones públicas que hieren profundamente y carecen de toda humanidad. Afirma que, con nuestra hija muerta, “hemos construido un relato MUY CURRADO”, que Kira “no había sufrido acoso escolar”, que lo que le hicieron sus victimarios “entra dentro de lo que es la adolescencia y preadolescencia”, que las “vivencias perfectas” no existen y que el suicidio es “esa cosa de decir, ostras, mi hijo o mi hija no ha encontrado esperanza en este mundo y ha decidido marcharse”.
¿Un relato? ¿Con mi hija muerta? ¿Con un juicio civil contra el colegio por inacción continuada en el que no han sido capaces de aportar una sola prueba de haber actuado para protegerla, más allá de ocultarlo?
Es indignante que alguien que empieza hablando de “respeto y empatía” hacia una familia que ha perdido a su hija, pase inmediatamente a negar el acoso, minimizar las violencias sufridas —incluidas las de adultos que evita mencionar— y reducirlo todo a “cosas normales de la adolescencia”. Eso no es empatía, es un ataque intolerable a la memoria de Kira, a nuestro honor como padres y a la garantía de protección a la infancia y adolescencia que obliga a las escuelas.
Borja Aitor Arriaga sigue también mintiendo cuando dice que “la justicia les ha dado la razón”. La sentencia es clara y literal: “Deberá examinarse y valorarse en otra sede la actuación del centro escolar ante determinadas conductas de sus profesores y alumnos” (auto del 20 de octubre de 2022). Por eso irán a juicio en enero de 2027.
Él conoce perfectamente las pruebas: las denuncias documentadas, las declaraciones de compañeros a la policía reconociendo las burlas y el acoso, las grabaciones y testimonios escritos de Kira, las resoluciones administrativas que ya condenaron la inacción del centro y que les obligaron a tres años de formación obligatoria que, a la vista está, no ha servido para nada. Y aun así, insiste en acusarnos de “fabricar un relato”. Eso no es solo una mentira: es una grave acusación de denuncia falsa, la imputación de un delito. ¿Podrá demostrarlo en un juicio?
Y no es la primera vez. Llevamos más de un año sufriendo este hostigamiento continuado por su parte: declaraciones públicas que nos desacreditan, minimizan el sufrimiento de Kira y ensucian su memoria para proteger la imagen de la institución. Ya le advertimos hace un año que no íbamos a tolerar más ataques. La querella por injurias y calumnias que nos interpusieron una semana después de saber que iban a juicio (¡qué casualidad!) fue archivada, con la ley dándonos la razón: “sobreseimiento libre”, no hay delito. Lo que sí hay es represalia y así lo hemos denunciado. Aun así, vuelve a hacerlo, justo el día del aniversario de la muerte de nuestra hija, hablando del suicidio de una menor y diciendo que “sus padres se han CURRADO el relato”.
Kira merecía protección. Nosotros merecemos respeto y justicia. La responsabilidad del colegio está fuera de toda duda, tanto para nosotros como para la ley (art. 1903 del Código Civil). Ningún sueldo ni cargo justifica este comportamiento.
Espero que las familias que confían sus hijos a las Escuelas Manyanet escuchen este audio y conozcan de primera mano la verdadera posición de este centro cuando se denuncia violencia escolar.
Por último, gracias de corazón a @SergiBassolas de @radio4_rne y @rtvenoticies por su impecable trabajo periodístico y, sobre todo, por su trato humano. Eso sí es respeto.
Al final, y esta es mi opinión, el Manyanet se ha retratado una vez más.
#StopBullyingForKira
#JusticiaParaKira
#ElDiarioDeKira
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Hoy 19 de mayo hará cinco años que Kira López López, mi hija, dejó de estar físicamente con nosotros. Cinco años desde aquel día en el que el mundo se detuvo en nuestra casa. Cinco años desde que una niña de solo 15 años, mi niña, se fue demasiado pronto. Y desde entonces, aunque la vida siga para los demás, para nosotros hay una silla vacía, una habitación que duele en la que no pude entrar durante 6 meses, una voz que ya no escuchamos, una risa que seguimos buscando en nuestro corazón. Esos 6 meses perdí 30 kilos, no comía apenas, no tenía ganas de seguir aquí, quedarme sin que ella estuviese me parecía injusto, como me lo parece hoy 5 años después disfrutar de un plato de comida o de una canción, lo haces, pero te viene esa especie de remordimiento que te recuerda que ya nunca serás feliz y que como mucho tendrás esos “instantes de felicidad” pero nada más. Esto no se cura, no se va, se queda contigo siempre.
Yo sueño con ella, que viene a visitarme en sueños. Una vez la vi en mi comedor al despertarme de una siesta, estaba allí, estaba bien y me miraba con paz mientras me decía que esté tranquilo, que ella está bien. Es curioso me lo decía sin mover los labios. Mi psiquiatra me decía que fue una alucinación y que eso suele pasar, pero yo ese día tuve paz. No fue la única vez y todavía hoy me visita en sueños.
Kira era luz. Era una niña buena, sensible, cariñosa, empática. De esas personas que sienten mucho, que se preocupan por los demás, incapaz de hacer daño a otra persona. Tenía sueños, tenía futuro, tenía derecho a crecer, a equivocarse, a reír, a estudiar, a enamorarse, a vivir. Tenía derecho a volver a casa y sentirse segura. Pero Kira sufrió acoso escolar. Y cuando una niña sufre acoso y mal trato docente, no se rompe de golpe. Se va apagando poco a poco. Un comentario, una burla, una humillación, un vacío, un miedo, una lágrima escondida, una noche sin dormir, una sonrisa fingida para que papá y mamá no sufran. Eso también es violencia. El acoso escolar no siempre deja marcas visibles. A veces no hay moratones en la piel, pero sí heridas profundas en el alma. A veces un niño dice “estoy bien” mientras por dentro se está hundiendo. A veces sigue yendo al colegio, sigue haciendo deberes, sigue sonriendo en alguna foto, y nadie imagina el infierno que está viviendo.
La ciencia ha descubierto que el daño psicológico deja marcas en el cerebro igual que lo hace el daño físico. Si esto es así ¿por qué no se castiga uno con la misma severidad que el otro? Y si no ¿por qué no se cambian las cosas? Creo que sus padres hemos conseguido una cosa después de 5 años, lo digo desde la humildad, y es que se hable más del acoso escolar, que se denuncie y que cada vez más personas hagan de altavoz pidiendo una ley contra la violencia en las escuelas. En https://t.co/c7ZowReSWv llevo más de 263.000 firmas. Me decían que batí el record al conseguir 100.000 en una semana, que fue la primera vez que había pasado algo así. Mi lectura era que la sociedad empezaba a despertarse. Por eso hoy se escucha más, se mira mejor, se cree más a los niños, se actúa antes y la prensa publica más sobre el acoso escolar, aunque queda mucho, mucho por hacer. Nos cansamos de denunciar ese acoso escolar en el colegio de Kira, una y otra vez y parecía que lo iban a solucionar, pero no, y ya es tarde, es tarde para mi niña Kira y para toda su familia. El dolor no desaparece, solo cambia de persona. Kira ya no sufre, nosotros sus padres, familia y amigos jamás la olvidaremos. Y desde estas letras os pido a todos que no la olvidéis, ni a ella ni a ninguna ni ninguna que han perdido la vida porque no le permitieron encajar, no le dejaron brillar.
Jamás olvidaré el abrazo que me dio el día anterior a su muerte. Solíamos abrazarnos con frecuencia, pero aquella vez no me soltaba, fue diferente, me decía que me quería que era el mejor papi del mundo. Como le echo de menos. El vacío existencial que te queda es de por vida, no hay nada que superar, no es superable, solo sobrevives por instinto.
Durante estos cinco años he escuchado demasiadas frases frías. Que no se pudo prever. Que no había pruebas suficientes. Que no se puede culpar a nadie. Que son cosas complejas. Que los niños exageran. Que la sociedad ha fallado. Que las familias exageramos. Supimos que en el colegio tenían más casos de bullying pero nunca hacían nada (de esto nos enteramos después de su muerte porque el bullying se tapa). Lo tapan los colegios, la inspección educativa, los padres de victimarios y a veces de víctimas, el bullying es, como dice Bullying sin Fronteras un “asesino silencioso”.
Pero yo no hablo desde un expediente. Hablo desde la habitación de mi hija. Hablo desde el silencio insoportable que queda cuando una niña ya no vuelve a casa. Yo solo quería una cosa, que el colegio me la devolviese cada día como yo se la entregaba, sana y salva, y eso no ocurrió. Hablo desde el dolor de un padre que daría todo lo que tiene, absolutamente todo, por poder abrazarla una vez más y decirle: “Kira, aguanta, estamos aquí, te vamos a proteger”. Daría mi propia vida para que ella siguiese aquí. No lo dudaría ni un segundo. Kira no era un caso. Kira no era una estadística. Kira no era un titular. Kira era mi hija. Y nadie debería tener que aprender a vivir con la ropa de su hija guardada, con sus fotos convertidas en memoria, con sus cumpleaños convertidos en lágrimas, con sus sueños convertidos en lucha.
Este día 19 de mayo, cuando se cumplan cinco años, no solo recordaré a Kira. Volveré a prometerle que su nombre no será borrado. Que su historia no será enterrada. Que su muerte no será utilizada para proteger silencios, reputaciones o instituciones mientras otros niños siguen sufriendo si no al contrario, que servirá como ejemplo para que esto al final deje de repetirse y se trate como algo natural, como cosas de niños, como que ella decidió quitarse la vida. No, un niño, una niña no decide eso, si no que le impulsaron a hacerlo, le quitaron las ganas de vivir, le robaron su autoestima.
A todos los padres y madres les digo: escuchad incluso lo que vuestros hijos no dicen. Preguntad. Insistid. Mirad sus ojos. No penséis nunca que “son cosas de niños”. No creáis que no puede pasar en vuestra familia. No confiéis en el colegio. Yo no lo sabía, pero de alguna manera estaba enviando a mi hija al matadero. No tenéis ni idea de lo que es vivir con eso, no lo podéis imaginar. A los colegios les digo: cada alumno que sufre es vuestra responsabilidad moral. No basta con decir que tenéis protocolos. Hay que aplicarlos desde el principio y sin desidia. Hay que proteger a los niños. Hay que actuar. Hay que ponerse del lado del niño vulnerable, no del silencio cómodo. Y a los niños y niñas que hoy sufren acoso les digo: no estáis solos. Lo que os hacen no es culpa vuestra. No sois débiles. No sois raros. No sois el problema. Pedid ayuda. Gritad si hace falta. Contadlo una y otra vez hasta que alguien os escuche. Niños sois lo mejor del mundo, lo mejor del universo, todos y cada uno de vosotros merecéis ser felices. No sois una generación de cristal, sino al contrario, sois fuertes, muy fuertes.
Cinco años sin ti, Kira. Cinco años echando de menos tu voz, tu cara, tus gestos, tu vida entera. Cinco años preguntándome cómo habría sido verte crecer. Cinco años imaginando la mujer maravillosa en la que te habrías convertido. Cinco años de amor roto. Cinco años de dolor. Cinco años de lucha. Y mientras me queden fuerzas, tu padre seguirá hablando por ti. Porque el acoso escolar no es una broma. No es una etapa. No es un conflicto entre iguales. El acoso escolar destruye. Enferma. Mata. Y lo hace a espaldas de los padres. No te lo ves venir. Y si contar tu historia sirve para que una sola niña aguante un día más, para que un solo padre escuche una señal, para que un solo colegio actúe a tiempo, entonces tu nombre seguirá salvando vidas. Por favor familias, contad que a vuestros hijos e hijas les han acosado, denunciadlo, no lo calléis. Por ti, Kira. Por tu memoria. Por todos los niños que aún pueden ser salvados. Y porque ningún padre debería tener que escribir jamás un texto como este. Ningún padre debería sobrevivir a su hija o hijo.
Escuchad la canción que Annarce creó en honor a mi hija, pues en ella se explica su vida en pocos minutos.
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Hemos leído la noticia, y lo decimos claro: el enfoque que se está dando es incompleto.
Se repite mucho eso de que “los alumnos no son delincuentes”. Y claro que no lo son. Pero el problema no es ese. El problema es que sí existen situaciones reales de violencia dentro de los centros educativos, y mirar hacia otro lado no protege a nadie.
Yo lo tengo claro: la presencia policial en los institutos no es negativa por definición. Puede ser, y en muchos casos es, una herramienta positiva si se entiende bien para qué está.
Primero, no estamos hablando de policía represiva. No están ahí para castigar ni criminalizar. Estamos hablando de agentes sin armas, de paisano, con funciones de mediación y prevención. Es decir, intervención antes de que el problema estalle.
Segundo, esto responde a una realidad incómoda: hay violencia en los centros. Acoso, agresiones, conflictos graves entre alumnos. Negar esto o reducirlo a un debate ideológico es dejar desprotegidos a los menores que lo sufren.
Tercero, la figura policial dentro del centro puede tener un papel pedagógico real. Igual que existen programas de prevención en ciberacoso o drogas, un agente puede detectar situaciones de riesgo, generar confianza con los alumnos y actuar antes de que haya daños mayores.
Y aquí está lo más importante: el problema empieza entre alumnos. No empieza con el profesor. La violencia escolar nace entre iguales, y muchas veces los centros no actúan con la contundencia necesaria.
Por eso, una presencia policial bien enfocada sirve para intervenir en dinámicas de acoso, proteger a la víctima y cortar conductas antes de que escalen.
Cuarto, esto no sustituye a educadores ni a recursos sociales. Los complementa. Hay situaciones que superan la capacidad del sistema educativo y requieren intervención externa. Negarlo es ingenuo.
Y quinto, la disuasión existe. La simple presencia de una figura de autoridad externa reduce conductas violentas. Es una realidad, aunque no guste decirlo.
Y añado algo clave que casi nadie está diciendo: un policía es una figura externa al centro. No depende del colegio ni de la Conselleria de Educación. Eso significa que el centro deja de ser juez y parte en los casos que toque decidir si hubo violencia escolar.
Y esto es fundamental.
Porque cuando hay conflictos graves, muchas veces los centros tienden a minimizar, proteger su imagen o gestionar internamente situaciones que deberían tratarse con mayor objetividad. La presencia de un agente introduce un elemento independiente, que puede actuar como garante, con una mirada externa y sin intereses corporativos.
Eso, en la práctica, es protección real para el menor.
Así que no, el debate no es “alumnos delincuentes sí o no”. Ese es un falso debate.
El debate real es si queremos seguir mirando hacia otro lado o si queremos proteger de verdad a los menores que sufren violencia.
Porque si esto se hace bien —con prevención, mediación y foco en el alumno— no es una medida negativa.
Es necesaria.
Els metges dels CAP s’organitzen per xarxes socials per cercar el diagnòstic, dintre dels possibles, que més durada de baixa permet donar als seus malalts per tal de sortejar la coacció a l’alta per superar la durada mitjana que la consellera ha decretat. Consellera dimissió, ja!
Tienes que verlo. Por favor, comparte.
“LA FUGIDA, VERITATS OCULTES” hoy en TV3.
Aparecen el colegio Pare Manyanet de Sant Andreu y el de Les Corts. Mi hija Kira y Óscar, ambos fallecidos por suicidio, iban a estos centros educativos. ¿Casualidad o consecuencia del trato que recibieron ambos?
#StopAbusosForOscar #AcosoEscolar #AbusosSexualesamenores #StopBullyingForKira #VerdadYJusticia #TV3
"Espanta com un mestre pot atendre situacions de TEA, dèficit motriu, TDH, depressions, o altes capacitats": una tercera part dels infants té necessitats educatives especials i atendre'ls és un repte als centres https://t.co/UVCDSlzKsS https://t.co/UVCDSlzKsS
En només 5 anys s'ha duplicat el nombre d'infants amb trastorns d'aprenentatge i es calcula que ja representen un 20% de l'alumnat a primària i ESO.
Què s'amaga darrere aquesta realitat i què es pot fer per abordar-la? https://t.co/UVCDSlzKsS https://t.co/UVCDSlzKsS
👉https://t.co/tIRKjWoucX
Una niña de 14 años ha muerto en Molina de Segura (Murcia). La Policía investiga si detrás de esta tragedia puede haber acoso escolar.
Hoy una familia está destrozada.
Hoy unos padres han perdido a su hija.
Desde Trencats enviamos todo nuestro cariño y pésame a la familia. Pero también lo decimos con claridad:
Si un menor se quita la vida por acoso escolar, el sistema educativo ha fallado.
Los protocolos no pueden ser papeles que se activan cuando ya es demasiado tarde.
Los niños necesitan protección real, vigilancia y actuación inmediata.
Señores del Ministerio de Educación y administraciones educativas:
no miren hacia otro lado.
Cada vez que un menor muere por bullying, no es solo una tragedia: es una responsabilidad colectiva.
No podemos permitir ni una víctima más.
#StopBullyingForKira
#AcosoEscolar
#NiUnNiñoMás
#JusticiaParaLasVíctimas
#ProtejamosALosMenores
#Trencats
#ContraElAcosoEscolar
#QueNoVuelvaAPasar
❌ 👉 HASTA QUE NO LE HAN DADO UNA PALIZA EL COLEGIO NO HA ABIERTO EL PROTOCOLO‼️La familia de una menor de 14 años de Málaga ha denunciado que cuatro compañeros de clase la arrastraron del pelo por unas escaleras y le propinaron "numerosas patadas y puñetazos". Afirman que la adolescente llevaba sufriendo acoso desde septiembre. En la denuncia de la familia ante la Policía Nacional, queda constancia del "estado de ansiedad" y el "miedo insuperable" que presentaba la menor ante la idea de volver al instituto. La víctima afirma que cuando ocurrió la agresión había gente presenciando la escena, pero "nadie se metió a defenderla ni la atendió” y que cuando acudió a un profesor éste le dijo “que se lavara la cara y que al día siguiente lo solucionarían".
Según confirma la Delegación de Educación de la Junta de Andalucía, el colegio ha abierto el protocolo un día después de conocer la denuncia de los padres (no en septiembre cuando comenzaron los episodios de violencia) y explica que "el centro se encuentra recabando información para determinar si, como trasladaron los padres de la alumna, podría haberse producido algún episodio de presunto acoso con carácter previo a la agresión y establecer las medidas correctoras que correspondan".
⚠️ DE UNA VEZ POR TODAS‼️‼️EL OBJETIVO DE ABRIR UN PROTOCOLO NO ES CONCLUIR SI HAY “ACOSO ESCOLAR”, ES DECIR, REITERACIÓN DE LAS VIOLENCIAS, SINO ACTIVAR MEDIDAS DE PROTECCIÓN A LA VÍCTIMA DESDE EL PRIMER AVISO‼️‼️‼️
QUE LA INACCIÓN Y LA NORMALIZACIÓN DE LAS VIOLENCIAS EN ALGUNOS CENTROS EDUCATIVOS ESTÉ CAUSANDO ESTRAGOS ENTRE QUIENES DEBERÍAN ESTAR ESPECIALMENTE PROTEGIDOS ES UNA REALIDAD QUE HACE SANGRAR LOS OJOS. EL INCUMPLIMIENTO DE LA LOPIVI (Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia) Y DEL ARTÍCULO 1903 DEL CÓDIGO CIVIL NO SÓLO POR PARTE DE ESOS CENTROS EDUCATIVOS SINO TAMBIÉN DE LA PROPIA ADMINISTRACIÓN DEBERÍA TENER CONSECUENCIAS PENALES. LEY DE ACOSO ESCOLAR YA!!
@trencats
Link a la noticia 👉 https://t.co/6hHx0hZRKR
Otra brutal agresión en Málaga. Chica de 14 años arrastrada, golpeada y pateada por cuatro compañeros. Nula intervención por parte de nadie y, presuntamente, un profesor que lo ve le dice a la víctima que se lave la cara y que ya hablarán al día siguiente... ¡Demencial! Y, sin ⬇️