@VorhildOC < así que en cuanto entra le recibirá François, el amigable NPC de confianza, y poco después saldrá el médico.
— Me sorprende verte aquí sin huesos rotos. Buenas tardes, Vor.
@VorhildOC Cuánto secretismo. Está sometido a secreto profesional igualmente, tampoco es que vaya a ir cantando si le da o deja de dar viales de sangre aleatorios.
Aunque es un poco sospechoso, pero de nuevo, él no se mete.
Igualmente, las puertas de la clínica siempre están abiertas, >
El médico ha dado visto bueno para irse a casa, pero con condicionales. Pero vaya, viendo lo que Balalaika se preocupa por ella, duda que vaya mal la cosa.
— No creo que una cena altamente calórica sea correlacionado al ataque que ha sufrido.
Se encoge de hombros. Luz verde. >
Míralos, la parejita feliz. Cualquiera entiende ahora por qué Newton se mete tanto con Balalaika, si es que le da perfectos motivos para ello.
Retira la mirada cuando ve que se abrazan, cruzándose de brazos y dándoles su respectivo momento de intimidad, porque bueno, esas >
< alta voluntaria, sí.
Quizás se la concede solo porque por una puta vez se la han pedido formalmente, eh.
— Pero eso sí. Tú.
Señala a Balalaika.
— Vigila que no haya movimientos bruscos, sonidos raros al respirar o demás consecuencias. Y si las hay, volvéis inmediatamente. >
< el doctor que ha estado aquí.
Añade, ya puestos a presentarse.
— Ya has sido tratada. Puedes estar tranquila.
Y de aquí, el relevo al novio y al gato. Su labor de dar información médica ha concluido.
Y dejad de sed masocas, cabrones. Mejor repartirlo entre todos.
Pues bien está lo que bien acaba, entonces.
— Buenos días.
Indica, saludando a Nesrin conforme se despierta, antes de negar con la cabeza, una pequeña sacudida por los comentarios de Newton con respecto a Balalaika.
— Estás en la clínica de los Ciervos. Yo soy Alexandre, >
— No te las iba a pasar solo a ti, animal. Dejarte a ti en cama para que se levante ella es trabajar lo mismo con más pasos de por medio.
Empieza pues a quitarse los guantes, dejando sus manos a la vista y posando la primera con suavidad en el abdomen de Nesrin. >
< toca a Newton y repite el proceso análogo. Porque efectivamente, como el gato dice, entre cuatro las cosas duelen menos.
Finalmente absorbe él, y vuelve a tomar asiento poco después.
— No las des, no las merece. Es mi trabajo.
Le da igual que sea dhampir o qué, >
Sigue sin prestar especial atención a la conversación entre ambos, porque es de mala educación, pero tiene el oído puesto porque también es un poco cotilla.
— De nada.
Va a dejar que Newton haga… Lo que sea que Newton esté haciendo para dejar de ser chico animu y volver a >
< ser edgy y una vez termine y le de permiso, acabará por ponerse en pie.
— De eso me ocupo yo. Ahora bien, tenemos un par de opciones.
Va a mirar a Balalaika, porque de él se ve venir la respuesta, pero.
— O lo hago a la vieja usanza, o uso mi poder y reparto las heridas >
Está tranquilamente sentado, con su cuadernito abierto a medias, al lado de una camilla en la que descansa nuestra alquimista favorita. Apenas alza la mirada cuando ve el cabello rubio de Balalaika, limitándose a cabecear hacia la camilla.
— Claude reduzco el tamaño >