Me siento como cuando te subes a un juego mecánico y te quieres bajar pero ya no puedes porque ya empezó. (El juego mecánico es mi vida laboral y de adulto)
no me conoces hasta que: te hablo de mi infancia, mis miedos, mis amigos, me ves llorar o estar enojado, me escuchas cantar o bailar, me ves observar el cielo, te hablo de astrología, escuchas mi verdadera risa, te dejo abrazarme sin quejarme, te dejo de hablar con sarcasmo.
El no tener dinero para comprar libros, hizo que mi mente ya se acostumbrara a leer virtual, y que solo quiera comprar los libros físicos que ya he leído, en vez de comprar nuevos.