Lo increíble que es ser habitual de un sitio... Lo que adoro la rutina es una locura.
Llegar una cafetería y que sepan mi comanda, tus horarios y tú los suyos, que te cuenten cositas del sitio o recibir ese trato especial porque ya os conocéis.. En fin q adoro esas interacciones
O sea Puft en la heladería era ver a los habituales y les ponía su helado mientras iban llegando al mostrador . Además que siempre les ponía un poquito más o dos sellos en vez de uno en la tarjeta de puntos… esos gestos son como ponerle un lazo a las cosas