“Tu peor enemigo no te puede dañar tanto como tus propios pensamientos. Ni tu padre, ni tu madre, ni tu amigo más querido, te pueden ayudar tanto como tu propia mente disciplinada”.
Buda Gautama
La mayoría de los angustiados, enojados, huraños, y tristes lo único que necesitan es un abrazo, una sonrisa y un te comprendo.
A veces con una taza de café que los escuche es suficiente.
Dormir, según se sabe, es el más secreto de nuestros actos. Le dedicamos una tercera parte de la vida y no lo comprendemos.
Para algunos dormir, no es otra cosa que un eclipse de la vigilia; para otros, un estado más complejo, que abarca a un tiempo el ayer, el ahora y el mañana.