A sus 87 años, hace falta el slow motion para verla flotar cuando camina sobre sus tacones de aguja de 7 centímetros. Camina rápido, erguida, sin encorvarse jamás… es pura elegancia en movimiento.
la verdad no entiendo el afán y la emoción por cambiar celular cada año. No estoy ahí. (Nunca lo he estado)
El teléfono se cambia cuando deja de funcionar.
El nivel de capitalismo el que se ha llegado, me siento re hippie, pero es que no entiendo ese Hype.