"Me han robado la cosecha y nos han robado todo, nos han dejado sin absolutamente nada. Nos han destruido nuestra identidad".
Un abuelo palestino llora después de que los colonos sionistas le destruyeran las tierras de olivos y le robaran las aceitunas en Tulkarem (Cisjordania).
Esta mañana, los colonos han vuelto a destruir otra cosecha en la ciudad de Beita, al sur de Nablus.
A siete días del terremoto, rescataron otra vida. La joven venezolana le dio pena porque tenía poca ropa tras el terremoto, el rescatista respondió “No estamos pendientes de tu cuerpo, estamos pendientes de rescatarte”