España no tiene un problema de fertilidad. Tiene un problema de calendario.
En las clínicas de fertilidad que conozco bien, dentro y fuera de España, lo que veo todos los meses es lo mismo. La paciente española típica llega con 38, 39, 40 años. Llega tarde porque alquilar costó la mitad del sueldo, porque encadenó contratos temporales hasta los 35, porque su pareja también, porque pedir una hipoteca con 32 era ciencia ficción y porque nadie en España la felicitó nunca por querer ser madre joven.
Cuando llega, la biología ya ha decidido buena parte de la conversación. La reserva ovárica a los 40 no es la de los 30. Ningún protocolo, ninguna IA, ninguna donante, ningún congelado mágico revierte del todo lo que el reloj ya cobró. La medicina de la reproducción puede mucho, pero no puede devolverle a una mujer la década que el sistema le cobró en alquiler, en interinidad y en burocracia.
Por eso me parece deshonesto el debate público español sobre natalidad. Se habla de cheques bebé de 100 euros, de permisos parentales, de campañas. No se habla de lo único que mueve la aguja: que una pareja de 28 o 30 años pueda permitirse vivir, trabajar de forma estable y tener hijos sin pedir permiso al Estado para cada paso.
La tasa de fecundidad española está en torno a 1,1 hijos por mujer. Edad media al primer hijo, por encima de 32, la más alta de Europa junto con Italia. Eso no es un problema cultural. Es la consecuencia matemática de un país que ha hecho que tener hijos a tiempo sea un lujo.
La fertilidad asistida puede ayudar a muchas familias, y lo hace. Pero no es una política demográfica. Es un parche carísimo para un problema que se debería resolver veinte años antes, en el mercado laboral y en el de vivienda.
Lo voy a tuitear todos los días: el Gobierno lleva tres años incumpliendo la Constitución sin presentar los Presupuestos. Los ciudadanos tienen derecho a saber en qué se gastan sus impuestos.
Lo más importante es que se está juzgando que el ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE cobró mordidas por los contratos de las mascarillas cuando morían nuestros familiares, nuestros amigos y nuestros conocidos.
Y Sánchez aún no ha dimitido.
Koldo en el Supremo: "Mi formación académica es corta. Empecé a trabajar a los 9 años. Me saqué la EGB en el servicio militar"
Koldo García, asesor del ministro de Transportes en el Gobierno de Pedro Sánchez.
Naciste en los 90.
Fuiste adolescente en los 2000.
Jugábamos afuera hasta que anochecía y alguien gritaba tu nombre.
Aprendiste a vivir sin filtros ni stories.
Memorizabas números de teléfono, no likes.
Viste desaparecer MySpace y nacer Facebook.
Tu ringtone decía más de ti que tu bio.
Crecimos cuando la validación no se medía en likes.
Nuestros recuerdos están en cajas, no solo en la nube.
Casi 4 décadas… y aún no tenemos 40.
Y sí: nuestra época fue la mejor. ❤️
"Cuando los cargos recaen en gente sin educación política ni disciplina moral, el Estado se debilita. Gobernar requiere conocer las leyes y firmeza para aplicarlas; y los mediocres, faltos de ambas cosas, ejercen la autoridad con peligrosa improvisación".
(Polibio. Historias)
-Mentir.
-Robar.
-Comprar votos.
-Manipular elecciones.
-Depreciar la democracia.
-Lucrarse con la prostitución.
-Blanquear a ETA.
-Amnistiar el golpismo.
-Respaldar la dictadura venezolana.
-Callar ante la masacre iraní.
-Ser felicitados por Hamás.
-Encubrir acosadores sexuales.
-Excarcelar violadores.
-Desprestigiar la justicia.
-Resucitar constantemente a Franco.
-Enchufar a "sobrinas y "sobrinos"
-"Si quieren recursos que los pidan".
Vosotros no os acordaréis porque sois muy jóvenes pero esto que están diciendo Emilio Delgado y Gabriel Rufián si lo decías tú hace 24 horas era porque eres un peligroso nazi de ultraderecha.
Ahora se ve que ya se puede decir abiertamente jajaja
El Fiscal General no dimitió por revelación de secretos,
Oscar Puente no dimitió con 46 fallecidos en el tren y
Marlaska no dimite por tapar una agresión sexual de un alto cargo.
Pero tú tienes prohibidas las redes sociales vaya a ser que te enteres de lo que no debes.