cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.
Les cuento cosas:
No se desgaste señalando lo que hace o no hace el otro. Usted haga desde dónde pueda, guiado por la voluntad del bien y sobre todo, por el bien común. Comparta información útil, done, recolecte insumos. El tiempo es sabio y pone a cada quien en su lugar.