Hay personas que hasta solteras siguen siendo exclusivas, fieles a su forma de pensar y amar y no llenando vacíos con cualquiera. Y yo soy una de ellas.
Me comenzó a hablar ayer y hoy me puso: “como amaneciste, mi amor?”
Le respondí “bien mi vida, y vos?”
Entre bandidos nos reconocemos. Comenzó el juego, que gane el mejor.