nadie tiene idea de cuánto significan las pequeñas cosas para mí. Gracias por invitarme, por acordarte de mí, por ese comentario, por ese elogio, por esos abrazos, esos momentos de risas, por acordarte lo que me gusta y por escucharme
Qué bien hacen los amigos antiguos, los amigos infrecuentes o de mundos muy distintos, los que vienen a recordarte otras coordenadas en las que se puede vivir, pensar y sentir.