Los hombres sentimos admiración por las pollas de otros hombres naturalmente. Por eso causan fascinación, ganas de jugar con ellas, de probarlas, de compararlas. Así aprendimos y seguimos experimentado.
Se enteró todo el edificio de la cogida que le pegué, cuando el putito muerde la almohada y se tapa la boca para no hacer tanto ruido gimiendo ufff 🥵 https://t.co/u8W7Pgd493