El @AccionDH se suma a la red de apoyo y a la defensa jurídica que busca la libertad, la reparación integral y el acceso a la justicia para Brenda Quevedo y su familia.
#BrendaQuevedo
@monerorape Sí pero yo nada más digo...tener ese historial y demanda significa que la tenían que quemar con ácido? Digo yo nada más digo nada justifica la violencia con más violencia.
#CasoWallace El periodista @ricardomraphael lo dice claro: la red de impunidad sigue vigente en distintas dependencias. “Lo fundamental es la libertad de #BrendaQuevedo, es la batalla, pero si para eso tenemos que dar los nombres de la red de vínculos que hay, los vamos a dar”.❗️
Cuidar, alimentar, acompañar, organizar y sostener la vida es trabajo diario, muchas veces invisible y no remunerado.
Reconocer a nuestras madres este día también es reconocer ese trabajo que realizan a diario.
#EnVivo | Conferencia Magistral: “Ética del uso de nudges en salud”.
Presenta: Dr. Ramón Ortega (Universidad Comillas) y Dr. Jorge Linares Salgado de la FFyL UNAM.
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Una maestra sorprendió a sus alumnos al reemplazar el tradicional “presente” por una frase muy a la mexicana 🇲🇽😎 El resultado: carcajadas, aplausos y un video que ya está conquistando internet. 🤣
DESDE PALACIO: “YO MANDO”…
Mario Delgado es un operador político, no un ideólogo pedagógico. Su fortaleza es la negociación, no la construcción doctrinaria.
Es un hecho que, en decisiones menores, puede actuar sin pedir opinión.
Pero cuando se trata de temas tan significativos como el diseño ideológico de los libros de texto, la continuidad -o no- de la política educativa iniciada con el presidente Andrés Manuel López Obrador, o el discurso de género de la presidenta, es muy probable que el visto bueno haya salido de Palacio Nacional.
¿Quién más puede estar por encima del titular de la SEP?
La salida de Marx Arriaga Navarro de la Dirección General de Materiales Educativos no fue un trámite administrativo. Fue una escena: policía en la oficina, frases de barricada, un cierre dramático digno de manifiesto: “O luchamos juntos o nos derrotarán por separado”.
Cuando un burócrata habla como dirigente, no está despidiéndose: está enviando un mensaje.
El secretario de Educación, Mario Delgado, confirmó que hubo ofrecimiento de otro cargo, incluso una posible embajada. Eso no es castigo. Es reacomodo. En la política mexicana, cuando alguien cae en desgracia real, no recibe destino diplomático; recibe silencio.
Por eso el escándalo no está en la salida, sino en la forma.
La teatralidad benefició a quien salía. Lo convirtió en símbolo. En mártir pedagógico.
Pensar que una decisión de este calibre -la cabeza responsable de los libros de texto del país- fue tomada sin conocimiento superior es ingenuo.
La educación básica no es un área técnica: es territorio ideológico.
Y la presidenta Claudia Sheinbaum ha colocado en el centro de su narrativa un eje claro: el reconocimiento estructural de las mujeres en la historia nacional. No como adorno, sino como corrección histórica.
Si hubo diferencias en ese terreno, el asunto no era menor.
Arriaga representaba el rostro más combativo de la “Nueva Escuela Mexicana”. Su discurso fue frontal, ideologizado, militante. Funcionó en un sexenio de confrontación abierta.
Pero cada presidente construye su propia arquitectura de poder. Sheinbaum necesita continuidad, sí. Pero también necesita sello propio. Gobernar bajo la sombra simbólica permanente del antecesor es políticamente inviable.
Este movimiento huele menos a traición y más a transición.
No es “contra” el proyecto. Es dentro del proyecto.
La oposición aplaude… ¿y qué?
Que Ricardo Salinas Pliego celebre la salida no convierte automáticamente la decisión en concesión ideológica.
La oposición aplaude cualquier fractura real o aparente. Eso no significa que la fractura exista en los términos que imaginan.
La pregunta que todos deben hacerse es:
¿Cambiará el contenido de los libros?
Si el relato de nación permanece, si la reivindicación histórica se profundiza, si el enfoque de género se consolida, entonces el nombre del responsable es accesorio.
Arriaga se fue con todo contra Delgado. Pero no es tonto: no señaló directamente a la presidenta. En política, uno acusa hasta donde quiere romper. Y si no se rompe el hilo con el centro del poder, es porque aún existe margen de negociación o lealtad.
Lo que realmente está en juego no son los libros, sino el control narrativo.
La educación básica es el laboratorio donde se modela la memoria colectiva. Quien decide qué se enseña, decide qué se recuerda. Y quien decide qué se recuerda, decide qué país se imagina.
Lo que estamos viendo no es una purga. Es la consolidación de una autoridad.
En su primer tramo de gobierno, Sheinbaum está enviando un mensaje sencillo:
Hay continuidad. Pero la conducción es mía.
En política no hay mártires eternos ni victorias definitivas. Hay correlaciones de fuerza.
Arriaga eligió la escena.
La Presidencia eligió el movimiento.
La historia juzgará el contenido de los libros.
El poder siempre se escribe con tinta más gruesa.
Don Diego de la Vega.