En la calle la llovizna no para desde que arrancó el día y la gente la acompaña mirando el piso. Ningún otro cielo del mundo estuvo tan conectado con su gente como el de este país. Por algo lo hicimos bandera.
Estábamos a la deriva. Apareciste. Le devolviste la identidad a la Selección Argentina. Trabajo, perfil bajo, humildad y valores claros. En la victoria y en la derrota, jugando bien o jugando mal, siempre al frente. Gracias, Scaloni. Sos eterno en el pueblo argentino.
Ser Argentino no es una nacionalidad, es una forma de ser, es ganar, perder, morir y renacer. Tocar el cielo y caer al infierno, somos los mejores y tambien una tragedia, el lugar donde nunca estas tranquilo, donde nunca tenes nada asegurado, ni siquiera la derrota. Pasamos de ser los peores a los mejores casi al mismo tiempo, imposible definirnos, somos el pais que muere mil veces y mil veces mas se levanta. El pais donde ningún Argentino hubiera elegido nacer en otro lugar.
El método argentino: pasarla como el orto la mayor cantidad de tiempo posible hasta que las nubes se corren, te entra un rayito de sol y zafás del corchazo de puro pedo.