Soy lo suficientemente madura para admitir que a veces soy una persona difícil. Sobrepienso todo, actúo con impulsividad y puedo ser complicada de entender. Soy sensible a otro nivel y necesito paciencia, pero también sé que mi amor no se compara con el de nadie.
Poco se habla de lo bonito que es tener a un hombre que huele a hogar, que no se te pierde los fines de semana, que su prioridad es trabajar, pasar tiempo contigo y que te elija por sobre todas las cosas.