Entre IA, criptomonedas, apuestas online y CEOs que parecen tomar consejos de novelas distópicas, la ficción especulativa dejó de ser una advertencia para convertirse en manual de instrucciones.
Nota de nuestra villana de la semana en https://t.co/GXAbTvRTCl
Sí, claro, todas las vidas de los escritores varones de clase media urbana de la generación X son súper fascinantes, ¿por qué no publicás una novela de autoficción sobre la tuya?
Lo bueno de ser una editorial pequeña que nunca levantó cabeza pero lleva años en el rubro es que siempre tenés material para hacer una cajita de ofertas de saldos de la década pasada para poner baratito en los eventos.
¿Sos escritor y te están eclipsando autores más recientes? ¿Pensaste qué polémica podés generar hoy para que alguien se acuerde de que existís y tenés algo publicado?
Sí, claro, nadie invierte plata en publicarte porque hay un complot contra la libertad de expresión de parte de la dictadura de la corrección política que atenta contra quienes quieren ser libres. La calidad endeble de tu prosa no tiene nada que ver.
Sí, claro, lo que importa en la escritura es tener algo nuevo para decir. Y lo que estás tratando de expresar vos seguro que no lo dijo nadie antes, ni a palos.
¿Estás compilando una lista de literatura africana? Bueno, sí, claro que alguien que nació y se crió en Estados Unidos pero tiene familia en África cuenta.
Sí, claro, las prostitutas, las travas y los pobres no son del todo humanos, así que queda bárbaro que los pongas de decorado para la historia políticamente incorrecta de tu personaje el chongo fisura.
Sí, claro que el lector necesita que le aclares que si el protagonista tembló es "por miedo ante su enemigo". Y si después de que le preguntan algo otro personaje expresa sorpresa, aclará que es "por la pregunta".