Japón perdió un partido y quedó fuera del Mundial, pero salió con algo intacto: la grandeza de su cultura.
México podrá ganar o perder, eso es fútbol. Pero ir a hostigar a una selección en su hotel no es pasión: es miseria.
Unos recogieron su basura. Otros la mostraron al mundo
@somos_FOX@anavaleero Está man es la misma que invitó al odio, que dio la ubicación, la que empezó la provocación. No hay respeto alguna y lo único que hace es leer un teleprónter.
#ATENCION | “Griten más alto, no se les escucha”. Con esa picante actitud respondió Moisés Caicedo al tremendo relajo que armaron los hinchas mexicanos frente al hotel de La Tri.
Buscando sabotearles el sueño antes del gran partido del Mundial, cientos de fanáticos locales cayeron de madrugada con pirotecnia, bocinas e insultos directos contra la delegación.
La soberbia precede al fracaso; la arrogancia anticipa la caída. Es mejor ser humilde entre los humildes que compartir el botín con los soberbios.
(Proverbios 16.18-19)