tengo que defender mi útero de los pro vida, mi voto de las tradwifes, mi territorio de los judíos, mi educación de los conservadores y el medio ambiente de los políticos
Hay melodías y letras que se reconocen al instante.
Una vez que identificamos una canción tan poderosamente mexicana, todas y todos la cantamos al unísono mientras poco a poco nos unimos en un abrazo lleno de solidaridad que nos hace cantar aún más fuerte.
Porque ser de México es un orgullo, y México canta al estilo Jalisco.
Oigan ya se pusieron a pensar que este es el ÚLTIMO mundial que va a haber en México?
Por lo menos en los próximos 100 años. A todos los que estamos vivos hoy no se nos hará ver un mundial nuevamente en nuestro país.
Mario Delgado denunció que el sistema económico obliga a las familias a buscar dónde dejar a sus hijos para poder trabajar; afirmó que es injusto que las empresas pretendan que el aula resuelva su falta de flexibilidad laboral.
📹Especial
#Ahora Madres buscadoras intervienen anuncios de Coca Cola y de la FIFA con las fichas de búsqueda de sus familiares en el bajo puente de Huipulco cercano al Estadio Azteca.
#HastaEncontrarles
Tres meses de vacaciones suenan a sueño para cualquier estudiante… pero para muchas familias la noticia puede caer más como preocupación que como descanso.
Porque la escuela no es solo el lugar donde niñas y niños toman clases. También es rutina, cuidado, convivencia, alimento y, para muchísimos papás y mamás que salen a trabajar todos los días, un espacio seguro mientras intentan sacar la vida adelante.
Si el ciclo escolar termina antes por la ola de calor —y también en medio del Mundial 2026— la pregunta no es solo cuándo regresan a clases. La pregunta de fondo es otra: ¿quién cuida a los niños cuando la escuela cierra y los adultos tienen que seguir trabajando?
No todas las familias tienen abuelos disponibles, una red de apoyo, dinero para cursos de verano o la posibilidad de hacer home office. Y no, tres meses sin clases no se “resuelven” así de fácil.
Ahí está el verdadero tema: más vacaciones para los estudiantes, sí… pero también más presión para miles de hogares que, como siempre, tienen que encontrar la forma de hacer que todo funcione.