De amor no te mueres, te deprimes, lloras por todo, pierdes el apetito, estás siempre cansada, no duermes, te duele el cuerpo, te duele el alma, te sientes insuficiente, pero no te mueres.
Cuando llegas a tu casa, entras a tu habitación y se te ponen los ojos llorosos porque tienes tantas cosas en la cabeza que no sabes cómo gestionarlas y ya ni sabes qué hacer con tu vida. Es horrible sentirse así.