El desayuno de panadería de barrio nos recuerda que el arte no es un privilegio exclusivo de las élites.
Miren estas galletas; los detalles del Shrek, la maldad en los ojos del Labubu, la inocente sonrisa de Garfield.
La vida, imita el arte….
No sé qué pensar de toda esa gente celebrando que se murió Miguel Uribe, nos convertimos en quienes celebran la violencia. Quizá no son tan de izquierda como piensan.