En realidad no quiero hablar de lo que me pasa.
Prefiero llevarlo conmigo, a mi manera y en silencio. No todos entienden, y tampoco todos tienen que saberlo.
Es hermoso cuando llega alguien que no te complica la vida, es más, te mejora. Te da tu lugar, te habla claro, te suma en todo, y encima te hace reír hasta cuando estás de mal humor