La inutilidad de renunciar a la esperanza en Venezuela
En los últimos años, se ha popularizado una narrativa que descalifica las expectativas y la esperanza como mecanismos útiles para afrontar la realidad, particularmente en el contexto político y social de Venezuela. Este discurso, que suele acompañarse de una supuesta “superioridad moral”, plantea que es mejor no esperar nada para evitar otra decepción. Lo típico. Sin embargo, renunciar a la esperanza no solo es inviable en una sociedad que busca cambios, sino que también es contraproducente. La esperanza por sí sola no es una estrategia, pero sin ella nada es posible.
Las bases del relato
Quienes promueven el rechazo a las “expectativas”, más allá de los que directamente trabajan para la dictadura, suelen argumentar que esta es una postura que protege de la frustración. Es real que las expectativas no cumplidas pueden ser dolorosas, pero el miedo a la decepción no puede convertirse en la razón para paralizar una sociedad. Mucho menos para condenar a todo un país porque un grupo haya tirado la toalla para cooperar con el poder.
La renuncia a la esperanza y el bloqueo de las expectativas ajenas también suele venir acompañado de una sensación de superioridad que resulta inútil, como si el escepticismo fuese la única postura inteligente frente a un sistema corrupto y opresivo. Es todo lo contrario: resulta un desperdicio de inteligencia y termina normalizando tanto la corrupción como los horrores, porque los hace parte de un paisaje ajeno, al que la persona cree que no pertenece porque no tiene ilusiones o porque tienen buenas relaciones con los carceleros.
Estos años muchas amistades y espacios de confianza se han perdido justo por eso, porque los valores de quienes se han plegado a la sumisión cambian para adaptarse. El discurso contra la expectativas entonces es otra forma de ocultamiento de ese duelo. Pero en realidad, este enfoque puede ser tan limitado como el “optimismo ingenuo” que tanto critican. O peor, porque no es capaz de crear nuevos escenarios.
El riesgo del desencanto absoluto
En contextos de crisis, el escepticismo puede ser percibido también como un signo de madurez o pragmatismo. Como el discurso de alguien que no es débil frente a sus emociones o que ya viene de vuelta de todos los problemas. Sin embargo, este “realismo” extremo tiene consecuencias graves: Renunciar a toda esperanza no solo inmoviliza a las personas, sino que también valida la narrativa de que el cambio es imposible. Esto es especialmente peligroso en Venezuela, donde el histórico abuso de poder y la corrupción han erosionado la confianza colectiva.
Pero ¿Qué queda cuando se extingue incluso la posibilidad de soñar con algo mejor? La respuesta es clara: la resignación, la negación de la vida plena. Por eso en Venezuela se habla de “gran corrupción”. Hay un sistema corrupto que también corrompe a quienes le orbitan.
La esperanza no es ingenuidad, es resistencia
Lejos de ser un simple acto de ingenuidad, la esperanza es un acto de resistencia. Aristóteles decía: “La esperanza es el sueño del hombre despierto”. Lo complementaba Ernst Bloch diciendo que “la esperanza no pacta con el mundo existente”, porque es capaz de crear cosas nuevas y no tiene que simplemente aceptar las condiciones dadas. Tener expectativas no significa ignorar la gravedad de la situación, sino encontrar en el futuro una razón para seguir luchando.
Si bien la esperanza no garantiza el éxito, sí crea las condiciones para que el cambio sea posible. Sin ella, las acciones pierden dirección, y las luchas sociales se diluyen en el cinismo.
Esto no significa que debamos tener expectativas irreales o ignorar los riesgos. Tener esperanza no exime de planificar, organizarse y actuar con inteligencia. Sin embargo, rechazarla por completo deja a las personas sin la energía emocional necesaria para impulsar cambios significativos.
El escepticismo extremo también puede ser contraproducente. La solución entonces no es eliminar las expectativas, sino ajustarlas. Dejar constancia de que incluso en los momentos más difíciles se hicieron las cosas correctas, bien, lo mejor posible, prepararse para lo peor y actuar con la intención más productiva posible, que significa no facilitarle nada a los perpetradores ni ceder a los chantajes que van surgiendo. Entonces no se trata de una esperanza de esperar sino la de trabajar mucho, fortalecer lazos de confianza, tener proyectos comunes y caminar juntos.
Por qué Venezuela necesita esperanza
En una sociedad como la venezolana, devastada por años de crisis humanitaria y política, la esperanza no es un lujo, es una necesidad. Los cambios sociales y políticos comenzaron con personas que pensaron imposibles, hasta que se hace, como decía Mandela. Así que la esperanza es la semilla de la acción colectiva.
Renunciar a la esperanza es, en el fondo, una forma de ceder ante el poder opresivo que busca perpetuarse y aislar a los que sueñan cambios. Por eso censura, compra o controla las narrativas, los discursos, los medios y trata de buscar facilitadores que multipliquen la desesperanza. Entonces el juego es hacer lo contrario: mantener vivas las expectativas, incluso frente a un sistema que parece inquebrantable, es un acto político y de dignidad humana. Es una elección y es la mejor posible.
Como cierre
Decir que no hay que tener expectativas ni esperanza es un consejo vacío, especialmente para quienes luchan por un cambio político en Venezuela. Es cierto que las expectativas deben ser acompañadas de acción y realismo, pero abandonarlas equivale a rendirse.
La esperanza, bien dirigida, no es ingenuidad: es la fuerza que mueve al ser humano a desafiar lo inmutable y a construir futuros mejores.
En ese futuro, cabes tú. En el país de los desesperanzados, los corruptos y sus aliados, no. Por eso se necesita un cambio.
Lo moral es lo eficaz.
Diez razones para reconocer a Edmundo González Urrutia como presidente electo de Venezuela.
Hoy en el Congreso.
@GPPopular@ConVzlaComando@MariaCorinaYA
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For those fighting for a better and more open Internet, please stay safe.
Después de 6 días de brutal represión, creyeron que nos iban a callar, a parar o atemorizar… miren la respuesta.
Hoy, la presencia de que cada ciudadano en las calles de Venezuela demuestra la magnitud de la fuerza cívica que tenemos y la determinación de llegar hasta el final.
#GanóVzla
Es hora de ser responsable, responsable de nuestras vidas y de las vidas de los demás.
El sueño de la familia venezolana es vivir una vida, segura, feliz y próspera, en una nación que, bien administrada tendría todo lo que un ciudadano necesita para hacerlo.
Aquí estoy, me fui ayer y volví hoy.
¡Ánimo!
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#HastaElFinal
En 1999, Hugo Chávez, llegó al poder con el voto mayoritario de los venezolanos y levantando las banderas de las causas sociales y atención a los más pobres de nuestro país.
La incapacidad, corrupción y mal gobierno de Maduro destruyó todas esas banderas y a punta de represión, persecución y miedo, hoy quiere volver a violar el sagrado derecho de los venezolanos a elegir a su presidente y su destino.
En 6 días, Maduro ha arremetido, recordándonos los tiempos de los NAZIS, contra mujeres líderes de sectores populares y rurales de Venezuela como Mayra Castro en Los Valles del Tuy y Rita Capriti, en Aragua. Son solo 2 ejemplos de cientos de presos. También arremetió contra menores de edad y jóvenes de los barrios del país, de quienes sus voceros, se han burlado hasta de sus nombres; llamándolos malandros. Tanto hablar de lucha de clases y Maduro terminó siendo un clasista que denigra del pueblo más humilde.
Exigimos que todos los inocentes que hoy están detenidos arbitrariamente, puedan ser vistos por sus familiares y abogados y que los venezolanos dejen de ser usados como rehenes.
Presidentes @lulaoficial, @petrogustavo, @lopezobrador_@gabrielboric Maduro se alejó de las causas que ustedes defienden en sus países y a punta de represión, violencia y miedo, quiere apagar y silenciar el derecho de los venezolanos a elegir y a conocer a detalle, mesa a mesa, el resultado de la elección presidencial del 28 de julio.
Vaya desde Venezuela un grito de PAZ y RESPETO a la democracia. Es el anhelo de millones de venezolanos
#Venezuela. Pido a todos los que me leen, elevar una oración por todos estos Jovenes, que aún sin conocer lo que es vivir en Democracia, siguen saliendo a exigir libertad. Muchos de ellos sólo estaban manifestando para que se le respetara su derecho a Elegir
Defendiendo su voto. Ellos son algunos detenidos
La represión brutal de un gobierno usurpador mantiene cientos de detenidos, maltratados y culpados de delitos como obstrucción de vías públicas, conspiración y traición a la patria, en #Venezuela. Muchos de ellos capturados al momento en que transitaban por las calles sin participar en ninguna manifestación, otros por ser activistas de partidos políticos de oposición y muchos por haber sido testigos en las mesas de votación. El usurpador ha ordenado eliminar la disidencia a cualquier costo
#DiosBendigaAEstosHijosDeVenezuela.
ÚLTIMA HORA | López Obrador asegura que "no hay pruebas" de fraude en Venezuela y anticipa que México no participará en reunión de la OEA.
"No estamos de acuerdo con la actitud de parcialidad de la OEA", afirmó. https://t.co/AfaBhcm0sI
Este mensaje de María Corina Machado elaborado con el mayor cuidado posible me hizo llorar
Es cierto el silencio ha Sido cómplice de lo que pasa en Venezuela
Esto debe llegarle a cada venezolano que vive fuera de Venezuela
Cuenta con todos nosotros Libertadora