No estoy seguro de si lo que hago me ayudará a llegar a donde quiero estar, pero de lo que sí tengo certeza es de que, si continúo haciendo lo mismo, nunca saldré de donde no quiero estar.
Celes
Un nuevo torneo está por comenzar.👊🏼⚽
Jugadores, Cuerpo Técnico y Afición estamos listos para recorrer este #Apertura2026 juntos #EnLaVidaYEnLaCancha. 🔵⚪
Nadie sabe exactamente qué representaban estas figuras enmascaradas, ni quién yace inerte entre sus manos. Pero la escena no es casual: nació de una de las tradiciones más extrañas de la educación artística británica de principios del siglo XX.
A finales del siglo XIX y principios del XX, bajo la dirección del carismático Francis Newbery, la Escuela de Arte de Glasgow vivía un periodo de auge, con un Club estudiantil que animaba activamente a sus alumnos a socializar, dibujar y organizar eventos musicales y teatrales. No eran simples fiestas universitarias: se trataba de auténticos "masques", representaciones alegóricas con vestuario elaborado, máscaras y puesta en escena dramática, profundamente influidas por la estética del movimiento que la propia escuela ayudó a crear, el Glasgow Style.
Figuras centrales del círculo artístico de la escuela, como Jessie Marion King y su pareja, el diseñador Ernest Archibald Taylor, compartían una pasión auténtica por estas mascaradas y desfiles alegóricos: además de diseñar el vestuario, los organizaban y participaban activamente en ellos. King llegó a interpretar a "El Santo Grial" en un gran desfile alegórico celebrado en Edimburgo en 1908, para el que diseñó unas treinta indumentarias completas dedicadas a la leyenda del rey Arturo.
Esta cultura de representación teatral no era un capricho aislado de unos pocos estudiantes románticos. Formaba parte del ADN de la institución: el mismo Club que organizaba estas mascaradas fue fundado en 1889 por el propio Newbery como un espacio de pensamiento libre, un respiro frente a la rigidez del plan de estudios formal, y desde ahí surgieron también las primeras exhibiciones públicas de quienes después serían conocidos como "Los Cuatro": Charles Rennie Mackintosh, Margaret Macdonald, Frances Macdonald y James Herbert McNair.
Las máscaras blancas, los tocados altos en forma de cono y la composición casi ritual de esta fotografía concreta encajan perfectamente en esa tradición de mascaradas simbólicas, aunque su título y su significado exacto se hayan perdido con el tiempo, como ocurre con tantas piezas de archivo fotográfico de la época.
¿Creéis que este tipo de teatralidad estudiantil tan elaborada podría sobrevivir hoy en una universidad de arte, o el mundo académico actual es demasiado serio para este tipo de excentricidades?
📍 Fuente: Glasgow School of Art Archives & Collections / Frist Art Museum, archivo "Design and Making: Glasgow's Technical Art Studios".