Hoy me encontré a este vendedor ambulante por Constitución, Mejicanos,La Rábida. Vende leche poleada, atol de maíz tostado y atol de semilla de marañón. Como no puedo ubicarlo en Google Maps, les dejo su número para apoyarlo: 7998-1944. ¡Súper recomendado! 🥣🥛
#EdoVargas#Macuto
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Por favor necesito apoyo🙏🏻mi gato se encuentra en los escombros!
Está vivo y necesito ayuda para rescatarlo
😭😭😭😭
*Edificio Punta Brisas, Macuto*
*al lado del club Canarias*
04141600464
Ivette Correa
🚨 Marc Cucurella responds after Messi tried to get him sent off for covering his mouth
🎙️ Reporter: “Marc, what happened in that exchange with Lionel Messi?”
🗣️ Cucurella: “I was just telling him they have zero shots and don’t plan to attack. I didn’t even realize my hand was near my mouth — I moved it straight away.”
🗣️ Cucurella: “He didn’t need to act like that. It was childish.”
🗣️Cucurella: "And that's something we've seen from him before. Whenever things aren't going his way, he looks to influence the referee and turn decisions in his favor. We've seen similar controversies before—including against Egypt. I wasn't surprised at all."
🤔🧙🏻♂️
Visto lo visto en Venezuela, y México hoy, uno no puede evitar que se le mueva el piso por dentro, mucho antes de que la tierra lo haga. Ver esas imágenes en las noticias no es ver un evento lejano; es mirarnos en un espejo incómodo, es recordar que la historia siempre encuentra la forma de repetirse en este rincón del mundo si nos gana la amnesia.
Vivir aquí es aceptar un pacto silencioso con la incertidumbre. Buscamos datos, mapas de fallas y códigos técnicos para intentar domar con la mente un miedo que, en el fondo, es puramente humano. Ponemos etiquetas científicas a lo que no podemos controlar, como si el lenguaje especializado fuera un escudo contra la fragilidad de la tierra. Pero la verdad íntima es otra: construimos la vida, los afectos y el hogar sobre un suelo que respira, que tiene memoria geológica y que no avisa.
No hay modelo predictivo que te salve de ese crujido sordo que sube desde el fondo de la tierra y te congela la sangre en un segundo. Recordar el pasado no es repasar fechas de terremotos en un libro; es revivir el silencio espeso que queda en las calles cuando el polvo se asienta, y esa vulnerabilidad desnuda de sabernos tan pequeños ante la fuerza de la naturaleza.
Prepararse para lo impronosticable no es solo un plan de contingencia. Es un ejercicio de profunda humildad. Es entender que somos apenas inquilinos en una geografía indomable, y que cuando el suelo firme se quiebra, lo único que realmente nos mantiene en pie es la solidez de los lazos con los que tenemos al lado. Al final, ante el rugido de la tierra, todo lo demás es ceniza y tierra blanca que se lleva el viento. Ojalá que, como El Salvador, nos estemos preparando y hayamos aprendido no solo de lo que otros viven, sino de lo que nosotros mismos ya vivimos en carne propia.