No llores, Hormiga. En esta Copa del Mundo no tuviste protagonismo, pero llegará tu momento. Que lo de hoy sirva como combustible para la siguiente justa mundialista. Jóvenes como Mora y tú son el futuro de nuestra selección y estamos convencidos que, con ustedes como referentes, lograremos dar el paso que tanto merecemos. Te queremos mucho, Armando. Eres un ejemplo para la nueva generación mexicana. Esto apenas el inicio de la brillante carrera que te espera. TENDRÁS REVANCHA, HORMIGA.