Era ateo.
Durante años asumí que la ciencia explicaba todo lo que valía la pena explicar, y que lo demás era superstición para gente que no toleraba la incertidumbre.
Me equivoqué.
Esa postura tiene un problema que tardé años en ver y es que no es una conclusión, es una presuposición.
El ateísmo militante no demuestra que Dios no existe.
Asume que la única realidad posible es la material, y desde esa presuposición concluye que todo lo que no es material no existe.
Es un círculo.
Hace unos meses @btcmenger, me recomendó la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino.
Fui con escepticismo.
Lo que encontré fue un sistema filosófico suficientemente preciso para mi.
Tomás de Aquino no argumenta desde la revelación ni desde la emoción como he visto que muchos hacen.
Argumenta desde la metafísica aristotélica, desde la estructura misma del ser.
El argumento cosmológico que desarrolla en las Cinco Vías parte de una observación, y es que las cosas existen y cambian.
Pero ese cambio requiere una causa.
Nada se mueve a sí mismo desde la potencia al acto sin algo que ya esté en acto.
Si seguís esa cadena hacia atrás, tenés dos opciones: o la cadena es infinita, o hay un primer término que existe por necesidad propia, sin causa exterior, cuya esencia es idéntica a su existencia.
Tomás llama a eso acto puro, ser necesario, lo que todo el mundo llama Dios.
Mi pregunta fue ¿y quién creó a Dios?
Pero mi objeción malentendía el argumento.
Tomás no está hablando de una causa temporal en una serie infinita.
Está hablando de dependencia ontológica en el presente.
El universo no puede sostenerse a sí mismo en la existencia ahora mismo sin algo que sea su fundamento.
Si ese fundamento no existe por sí mismo, tampoco puede sostener nada.
Lo que Tomás de Aquino demuestra, es que la existencia contingente requiere necesariamente existencia necesaria.
La alternativa es asumir que la existencia surge de la nada, lo cual es filosóficamente incoherente y además contradice toda física conocida.
Después llegó C.S. Lewis.
Lewis es un caso particular porque su recorrido intelectual es el inverso al mío.
Empezó creyente, perdió la fe de adolescente, se volvió ateo convencido con formación filosófica seria en Oxford, y terminó siendo uno de los apologetas más rigurosos del siglo XX.
En «Cautivado por la Alegría» narra el proceso de manera muy honesta.
Lo que me interesó no fue la parte espiritual sino el argumento que él llama el argumento del deseo.
Lewis observa que existe en los seres humanos un tipo de anhelo que no tiene objeto en el mundo natural.
No es el deseo de comida, que tiene su satisfacción en comer.
No es el deseo de compañía, que tiene su satisfacción en otro ser humano.
Es algo más parecido a una nostalgia de algo que nunca tuviste, un anhelo de una belleza o plenitud que ninguna experiencia concreta satisface del todo.
El argumento filosófico que construye a partir de ahí es este, los deseos naturales tienen correlatos naturales.
El hambre existe porque existe la comida.
El deseo sexual existe porque existen otros cuerpos.
Si existe un deseo que no tiene correlato natural, la hipótesis más parsimoniosa es que su objeto existe fuera del orden natural.
Esto no es una prueba, Lewis no lo presenta como tal.
Es una señal.
Una asimetría en la estructura del deseo humano que el materialismo no puede explicar sin hacer trampa.
En «Mero Cristianismo» va al argumento moral, que es más directo.
Todas las culturas humanas, en todos los tiempos conocidos, tienen alguna versión de la ley moral.
Las culturas difieren en los detalles, pero no difieren en el hecho de que hay cosas que están bien y cosas que están mal, y que esa distinción es objetiva, no solo una preferencia personal.
La explicación evolucionista dice que esto es adaptación, los grupos con normas morales sobrevivieron más que los que no las tenían.
Pero eso explica por qué tenemos el instinto de obedecer la ley moral, no explica por qué la ley moral existe como estándar independiente al que podemos apelar para juzgar si nuestros instintos son correctos o no.
Si la moralidad es solo un producto evolutivo, el nazismo estuvo mal no es una proposición objetivamente verdadera.
Es solo la expresión de una preferencia cultural tuya.
Esa consecuencia es inaceptable, y no lo es por razones sentimentales sino por razones lógicas, si el relativismo moral es verdadero, entonces la afirmación el relativismo moral es correcto tampoco es objetivamente verdadera.
Se destruye a sí mismo.
Tolstói llegó diferente, desde otro ángulo completamente.
Es un hombre que lo tuvo todo, fama internacional, riqueza, producción literaria enorme, y se encontró al borde del suicidio precisamente por eso.
Lo que me golpeó de Tolstói fue su conclusión religiosa sino el diagnóstico que hace del problema.
Él describe algo que la filosofía llama el problema del sentido bajo la sombra de la muerte.
Vivimos como si nuestra vida importara.
Tomamos decisiones como si tuvieran consecuencias duraderas.
Amamos a personas como si eso tuviera peso real.
Pero si el materialismo es verdadero y todo termina en la disolución completa de la conciencia, entonces nada de eso importa en ningún sentido que no sea arbitrario.
La pregunta que Tolstói no puede sacarse de encima es ¿por qué entonces actúo como si importara?
No es una pregunta sentimental sino de coherencia interna.
Si vos creés que en cien años no va a quedar nada de nada, ni rastro de tu existencia ni de ningún efecto tuyo sobre el mundo, y aun así vivís como si tus decisiones tuvieran peso moral real, entonces hay una contradicción en el núcleo de tu sistema de creencias.
Tolstói no encuentra la respuesta en la iglesia ortodoxa de su tiempo, que lo termina excomulgando.
La encuentra en algo más básico, en la experiencia de los campesinos que enfrentan la muerte con una serenidad que él, con toda su formación intelectual, no puede replicar.
Lo que le llama la atención es que esa serenidad no viene de la ignorancia sino de una relación con algo que trasciende la muerte.
Después vino la parte de la ciencia misma.
@lodedavi me acercó dos libros que rompieron el último bastión del ateísmo en mí, que era la idea de que la ciencia estaba del lado del materialismo.
Francis Collins no es un creyente ingenuo.
Dirigió el Proyecto Genoma Humano, uno de los proyectos científicos más ambiciosos de la historia, y es uno de los genetistas más rigurosos del siglo pasado.
En «El Lenguaje de Dios» Collins describe cómo la lectura del genoma humano, lejos de alejarle de la hipótesis del diseño, lo acercó a ella.
No por argumento de los huecos, ese argumento terrible que dice lo que la ciencia no explica todavía lo hizo Dios.
Sino por la estructura misma de la información genética.
El ADN es información.
Es literalmente un código digital de cuatro letras que especifica la construcción de organismos de una complejidad que ningún proceso no dirigido conocido puede generar con probabilidades razonables.
Collins no afirma que esto prueba a Dios.
Afirma que la hipótesis del diseño es científicamente más coherente con la evidencia que la hipótesis contraria.
El libro más técnico fue «Afortunado Universo» de Geraint Lewis y Luke Barnes, que aborda el argumento del ajuste fino de manera bastante precisa y no deja demasiado lugar para la evasión.
El argumento es que las constantes físicas fundamentales del universo, la constante gravitacional, la masa del electrón, la constante cosmológica, la fuerza nuclear fuerte, están calibradas dentro de márgenes tan extraordinariamente precisos que cualquier variación menor produciría un universo sin átomos, sin estrellas, sin química, sin nada.
No estamos hablando de márgenes pequeños.
Estamos hablando de precisiones del orden de una parte en diez elevado a la ciento veinte en algunos casos.
Mi respuesta atea era la del multiverso, si existen infinitos universos con todas las combinaciones posibles de constantes, no es sorprendente que estemos en uno compatible con la vida.
Pero el multiverso no es ciencia.
No hay evidencia de ningún universo fuera del nuestro.
Es una hipótesis metafísica construida específicamente para evitar la conclusión que el ajuste fino sugiere.
Es exactamente lo que los ateos critican en la religión, una entidad no observable postulada para resolver un problema explicativo.
La diferencia es que al menos las religiones son honestas sobre el hecho de que están haciendo un acto de fe.
¿Dónde me dejó todo esto?
No soy cristiano, ni adopté ninguna doctrina específica ni ningún sistema ritual.
Me volví teísta agnóstico.
Creo que existe algo que no es reducible a materia ni a proceso aleatorio.
Una inteligencia, un orden, una causa primera que sostiene la existencia contingente en cada momento o simplemente algo.
No puedo nombrarlo con la precisión que exigiría adoptar una religión particular, y no voy a fingir que puedo.
Pero tampoco puedo sostener intelectualmente la certeza atea.
El ateísmo militante es tan dogmático como cualquier fundamentalismo religioso.
La diferencia es que el fundamentalista al menos reconoce que está haciendo un acto de fe.
El ateo militante pretende que su postura es la única racional, cuando en realidad es una postura metafísica más, sostenida sin evidencia suficiente para justificar esa seguridad.
La honestidad intelectual no exige creer en Dios simplemente exige admitir que la pregunta no está cerrada.
Y que si la mirás de frente, sin las presuposiciones materialistas que la mayoría de los ateos trae sin examinar, los argumentos del otro lado son más serios de lo que podrías pensar.
Yo hablo, evidentemente, desde mi posición personal.
Gracias a @btcmenger por el inicio de este camino con Tomás de Aquino.
Y gracias especialmente a @lodedavi, cuyas recomendaciones terminaron de derrumbar lo que quedaba en pie del edificio.
Para esto viene bien una cita de Matrix: «Puedo mostrarte la puerta, pero eres tú quien debe atravesarla.»
Me queda por leer:
David Hume, «Diálogos sobre la religión natural»
Immanuel Kant, «Crítica de la razón pura» (límite de la metafísica)
Bertrand Russell, especialmente sus críticas al argumento cosmológico
Sean Carroll, física contemporánea sobre cosmología y naturalismo (ajuste fino y multiverso, etc.)
No debe haber peor evento canónico en un hombre que mostrarle algo audiovisual a tu novia y que no le de risa alguna, no sabes qué hacer, porque va por la mitad del video, y sabes que ya está, la situación no da para más y no hay chance de remontarla. La solución es batarse.
Me da mucho temor cuando el ministerio es usado como revancha de la pobreza y otros traumas emocionales. El ministerio cristiano solo puede tener una causa central en la psiquis de los líderes cristianos si vamos a ser líderes sanos que provocamos a otros también a la sanidad, y esa es la causa de Cristo y no la nuestra. Cuando el ministerio es usado como plataforma del ego, por más exuberantes que sean nuestros talentos, tarde o temprano lastimaremos a otros y a nosotros mismos en el proceso.
@marto_m3@AciarBj Desde que salió el témplate 24/25 que pienso que las líneas curvas, los laterales, todo invita a homenajear esta casaca. Enhora buena
Truly wild to reread these sermon excerpts.
Spurgeon:
v25: “I think it is no stretch of the imagination to believe that as this world is only one speck in the creation of God, there may be millions of other races in the countless worlds around us.”
v45: “It may be true that all those majestic orbs that stud the midnight sky are worlds filled with intelligent beings. And it is much more easy to believe that they are than that they are not, for, surely, God has not built all those magnificent mansions and left them untenanted!”
v46: “I cannot tell you how many races of intelligent beings there are beside the hierarchy of angels, but it is not at all improbable that there are as many worlds as there are grains of sand upon the seashore—and perhaps every one of these teems with inhabitants more than our earth does.”
v55: “It may be that every starry world teems with myriads of intelligent inhabitants—it is much more likely that it should be so than that it should not be so, seeing that God is not in the habit of creating anything in vain.”
Tengo una teoría: Las iglesias evangélicas han crecido tanto porque ofrecen redención sin arrepentimiento. Por eso se ha convertido en la religión favorita de gente que actúa con malicia. Para ellos solo se trata de “orar” pero no de actuar como buenos cristianos.
Cuando les pregunten si la plata les da la felicidad acuerdense de este ejemplo:
La persona mas rica de nuestro pais riendose de una jubilada que no le alcanza para los remedios
Gracias a esto, llegué a la conclusión de que la mayoría de los católicos (bueno, muchos de los que dicen serlo) no han leído la Biblia. No saben que esas palabras las dijo Jesús, ni que ese versículo no habla de riqueza, ya que es una parábola. Jajaja, es interesante leerlos...
Esto es una locura. Conozco miles de casos de gente normal y funcional que post diagnóstico, quedan completamente anuladas por el trastorno. Que complejo el ser humano.
Imagine a 19-year-old scrolling TikTok. She watches a creator list five "signs you have undiagnosed anxiety." She recognizes three in herself. By the end of the week, she's describing herself as anxious to her friends. A month later, she's avoiding situations she used to handle fine.
What went wrong?
In a new paper by my PhD student Dasha Sandra, titled "Why mental health awareness can harm: Converging explanations for a societal problem", we argue that well-meaning mental health awareness can backfire, and we identify how. Four separate literatures (concept creep, nocebo effects, prevalence inflation, and illness self-labeling) have been circling the same problem from different angles. We show they converge on three mechanisms:
1.Awareness lowers the threshold for what counts as a disorder.
2. It trains people to scan their inner lives for symptoms and reinterpret normal distress as pathology.
3. Once someone adopts an illness identity, they behave in ways that confirm and deepen it.
The evidence is wide. Learning that loneliness is harmful makes solitude feel worse. Learning that stress is harmful worsens well-being and performance. Awareness videos about fake conditions like "wind turbine syndrome" produce real headaches. Trigger warnings raise anticipatory anxiety without reducing distress.
This does not mean awareness should stop. It means awareness can have unintended consequences, including manufacturing the suffering it tries to prevent. Inoculating people against these mechanisms works, and we already have evidence it does.
Link to paper: https://t.co/ucoGyhEuAj
Malos cambios (e idea) en un partido que era duro por contexto y se volvió aún más duro porque te metieron la mano en el bolsillo. Dicho esto, no me subo a la fatalista que quieren plantear acá, mismo lugar donde se hablaban maravillas hasta las 21:29.
Lo estoy viendo por Telefe pero el comentario de Closs debe haber sido: "Bien expulsado Bareiro por el daño que le hizo a la Cupula de Hierro de Nuñez gestionada por Britonyahu"
Es una vergüenza el relato de Closs en este primer tiempo. Realmente burdo como se dedicó a operar en cada frase. Le faltó recordar la jugada de Blanco con MQ. Es tremendo como no disimula ser empleado de la masonería del barrio de Belgrano.
Una vez más… el que iba a ser “ayudado” en la Copa se va al descanso con 10. Pero aparecerán otros Nicolás Russo, Caruso o Distasio avergonzando al sentido común. Lo llevaba bien Boca, con la personalidad que exige esta Copa. Hasta que el uruguayito de turno nos obliga a sufrir.