Su mirada se suavizó nada más oír la advertencia de 37. Igual no se dio cuenta, pero seguía siendo una manera de protegerle...
... Más o menos. Y aunque lo agradecía, él sabía muy bien el destino que podría esperarle más allá. También se lo habían dicho.
⏤Pero para ese lado
está el puente que le hizo daño a 26 ⏤responde, pues, mientras corretea tras el chico para pillarle el paso. En cuanto le iguala, le sujeta de la muñeca y trata de cambiar la trayectoria de su camino⏤. ¿Puedo preguntar por qué me has seguido?
A ver. A ver por dónde puede
Nada importante debía ser. Nada de nada. Pero su cabeza le daba vueltas y sacaba conclusiones extrañas.
Las voces. Nunca mejor dicho.
⏤Pero, 37... Es que tienes que dormir... ⏤de hecho, se acercó hasta el pelirrojo para colocarle las manos en los hombros y darle la vuelta.
Luego solo le dio un empujoncito suave en la espalda⏤. Ahí, vuelve. No es que no quiera tenerte conmigo, es que es tarde. Y... Bueno, debes dormir.
... Eso, y que no sabía si debía llevar a más gente. Le habían dicho que no debía ir acompañado...
¿Quién? Bueno. It might seem
salía es porque no debía de ser importante.
⏤"Hey, 28, qué tal". ¡Con eso no te partes las cuerdas vocales! ⏤se rascó la nuca⏤. Estoy... Yendo a un sitio. No es importante, no... ¿te he despertado?
Porque para él, todos duermen juntitos en las cabañas.
⏤Podrías haberme dicho "Hey, N..."
28 abrió y cerró la boca varias veces. Fue como verlo buggearse en la vida real, o algo así; como si quisiera decir algo sin saber exactamente el qué. Su rostro pasó de la sorpresa a la confusión, y de la confusión a la rendición. Si no le
⏤¡Ah!
Otra vez. ¡¿No podía acercarse de otro modo a él?! Por supuesto que no. Claro. Claro que no.
Aun así, el susto de esta vez fue más pequeño. Nunca se acostumbraría a eso, pero sí a reconocerle al segundo——por lo que giró la cabeza y le buscó con la mirada. Qué menos.
No se percató de la presencia del pelirrojo. Lo cierto es que estaba tan metido en lo que pensaba, que ni siquiera era consciente de estar entrando en el corazón del bosque sin ningún tipo de orientación más que las montañas que se divisaban más allá.
Pero, al ratito, dejó de
Acaba de salir de su cabaña con el cuidado de un cervatillo. Se mueve igual que uno; silencioso, ágil —sorprendentemente—, y muy decidido. Su semblante no muestra la sonrisa bobalicona de siempre, sino una seriedad que lo lleva a estar sumido en sus pensamientos.
Hmm.
zanjar el tema, porque no le gustaba nada hablar de su condición. Con el otro inclinado hacia delante, 28 decidió echarse hacia detrás y mirarle desde arriba⏤. ¿Ha ocurrido algo especial mientras no estaba?
⏤No dije que lo fuera a hacer bien.
Su vista se perdió en las ondas que dibujó la caída de aquella piedra. Sonreía sin aparente preocupación por lo que a los demás mantenía consternados; más por desinformación que otra cosa. Pero lo cierto es que llevaba unos días encerrado, y
Dando por zanjado un tema en el que ya no deseaba enmarañarse, optó por centrar atención en el movimiento del otro.
Una estructura ósea sin óxido visible a juzgar por la fluidez de sus movimientos, impenetrable concentración que le hizo cómplice a la espera del resultado
que he recolectado y con las que pienso fabricar algo. ¿Sirve como mesa de crafteo?
Se tomó la libertad de sentarse justo al lado del pelirrojo. La sonrisa bobalicona no desaparecía de su rostro.
⏤Estaba... Descansando, nada más. No hay de qué preocuparse ⏤y con eso esperaba