Geçen sene bir öğrencimiz sözlü sınavda hiçbir soruya cevap vermedi. Sıfır verin de bitirin hocam dedi biz de biraz uğraşsana bir şeyler söyle en azından sıfır vermeyelim dedik. Hiç önemli değil hocam istediğinizi verebilirsiniz dedi ve gözleri inanılmaz karanlık bakıyordu. O gün bölüm başkanımıza hocam bu çocuğun durumu iyi değil ben bu bakışı tanıyorum ailesi ile konuşsak mı dedim. O da sınava çalışmamış oluyor böyle öğrenciler alışırsın dedi. Ertesi hafta çocuk intihar etti. Kendimi hala daha sorumlu hissediyorum engelleyebilir miydim diye aklıma geliyor ve burda ne zaman intihar ile ilgili tweet atan birini görsem eğer gerçekten yardıma ihtiyacı olduğunu düşünüyorsam destek için bir şeyler yazıyorum. İnsanlar sabah işe gidip iş çıkışı laktozsuz süt alıp akşam intihar edebilir. O yüzden buraya yazdıkları son bir yardım arayışı olabilir. Bu insanlara küçük bir yardım kimseye zararı dokunmaz diye düşünüyorum
El tweet viral de la chica que fue a la guardia por un dolor fuerte en el pecho y, como ella constató tener ataques de pánico, la mandaron a la casa y después falleció, es literalmente el terror de todos los que padecemos ansiedad generalizada.
Si tuviera que escribir sobre uno de los peores dolores que he sentido, hablaría del proceso tan doloroso que se vive cuando te alejas de alguien que realmente querías en tu vida y ver cómo a esa persona le da IGUAL.
La muerte de Confessore sirve para recordarnos algo que es obvio pero que muchas veces parece que no tenemos en cuenta: hoy estamos, mañana quizás no. Digan lo que sienten, compren eso que les gusta, hagan lo que tengan ganas de hacer. Como suele decirse: la vida es un ratito.
las personas creen que tienen el mañana asegurado, esperan para decir o hacer algo, creyendo que hay más días y más posibilidades cuando no es así. Solo cuando pierden a alguien cercano se dan cuenta, y después se vuelven a olvidar. El arrepentimiento siempre llega tarde.
Me destruye como se largaron a llorar en el trece por la muerte de Fernando Confessore.
Sobre todo Nacho, que está literalmente a moco tendido desde que arranco el programa.
Ellos estuvieron ayer con él... Es terrible.
Hoy estamos y mañana no.
Encima, de los mejores de este país.
Hay personas que lograron superar sus peores momentos gracias a un perro que insistía en salir a pasear o a un gato que nunca dejó de acostarse a su lado. No son mascotas, son familia, y no pienso discutirlo.