Una maestra de kínder notó que el plato de un niño panameño pobre llamado Matthew no tenía un solo trozo de carne. Cuando le preguntó dónde estaba, él sacó una bolsita de su mochila y dijo con inocencia: “Es para mi mamá.”
Una madre saluda siempre a su bebé cada vez que vuelve de la guardería, y con el tiempo él empieza a responder del mismo modo. Ver ese cambio es de lo más tierno.
A toda esa gente que pone luces de navidad en la ventana, GRACIAS, porque yo voy por la calle enojado, con mal humor, veo tu ventana alumbrada y eso me transmite una felicidad, nostalgia, alegría, se ve preciosa
Uno irradia lo que es por dentro.
Si te ves dulce, amoroso y luminoso por fuera, es porque por dentro eres amor.
La pureza se nota en los ojos, en la piel, en la dulzura al hablar y en los movimientos llenos de gracia.
La energía no miente