@Patricia_diazv "Era lunes y como todos los lunes el alma me pesaba ahí mismo, abajo del saquitode los cojones " la flaqueza del bolchevique de @VilaSilva
Se llamaba Tulia. Tenía 64 años. Era madre de dos hijos, Alejandro y Lili. Vivía en un tercero en el barrio de la Fuensanta, en Córdoba.
El viernes denunció a su expareja por violencia machista.
El sábado lo detuvieron. Lo llevaron ante el juez. Y lo soltaron con una orden de alejamiento.
Sin pulsera telemática. Viviendo en el mismo bloque. Él en el cuarto piso. Ella en el tercero.
El lunes a las 10:00 tenían juicio. Un juicio rápido en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer.
A las 9:08 de la mañana, una vecina llamó al 112 para avisar de que había una mujer tirada en el rellano del edificio.
La mató una hora antes de sentarse en el banquillo.
Con un machete. En el pasillo de su propio portal. En el edificio donde le habían dicho que estaba protegida por una orden de alejamiento.
Después se atrincheró en su piso. Inundó el portal de gas pimienta para que no pudieran entrar los bomberos ni la policía. Tuvieron que forzar la entrada.
Tulia estaba en el sistema VioGEN. Valoración de riesgo: medio.
Riesgo medio.
Denunció el viernes. La mataron el lunes. 48 horas. Eso es lo que duró la protección del sistema.
Una orden de alejamiento sin pulsera telemática. En el mismo edificio. A un piso de distancia.
¿Qué protección es esa?
No digo esto contra los agentes que gestionan VioGEN. Muchos hacen un trabajo inmenso con recursos mínimos.
Lo digo contra un sistema que clasifica como "riesgo medio" a una mujer que vive a un piso de distancia de un hombre que acaba de agredirla. Que le pone una orden de alejamiento sin mecanismo de control. Que lo suelta un sábado y le da cita para el lunes.
El viernes denunció. El sábado lo soltaron. El domingo no pasó nada. El lunes la encontraron muerta en su portal.
Tres días. Tres días entre la denuncia y el asesinato. Y el sistema no fue capaz de mantenerla viva.
Tulia es la víctima número 16 de violencia de género en 2026. La número 1.359 desde 2003.
Detrás de cada número hay un nombre. Este era Tulia.
Se llama José Luis Cordera, es agente de la Policía Nacional, secretario provincial de JUPOL y profesor de la Escuela Nacional de la Policía. Hoy ha sido detenido acusado de estrangular y matar a su madre de 93 años y dejarla abandonada en el monte.