Messi terminó cerrando una grieta. La grieta de la mesa familiar. Ni mas ni menos. Messi es ese tipo que los de mi generación miramos de reojo mas de una vez. Porque nosotros crecimos con el Maradona de Argentinos Juniors, gozamos con el de Boca, sufrimos con el del Barcelona, nos rendimos a sus pies con el de Napoli, lo inmortalizamos al que se puso la camiseta de la selección. Pensamos, y hablo en plural porque se que hay muchos que pensaban igual, que después de Maradona, nada. No había mas nada. Era imposible otro. Era demasiado. Que naciera otro así en este mismo país???? Como iba a ser posible?
Entonces apareció este pibe. Calladito, tímido y también implacable, fantástico, ganador...
pero...
como? Hay un pero? Y si.
Mi generación lo comparaba con Maradona.
Y cada vez que el pibe trastabillaba, no te digo que le soltabamos la mano. Pero decíamos alguna que otra vez... "Diego hay uno solo"
Sin embargo, la otra generación, la de nuestros hijos y nuestros nietos, no claudicó jamás con el pibe. Lo bancó en las buenas, en las malas y en las malísimas. Fueron los chicos los que nos dijeron que este rosarino es el que nos va a hacer ganar todo de vuelta. Fueron los chicos los que nos convencieron a los viejos que Messi es tan grande como Maradona. Fueron los chicos.
Ellos nos enseñaron a que no bajemos ninguna persiana. Que Diego fue único pero que Messi tambien lo es.
Gracias para siempre Messi🇦🇷
#AD10S 🐐
Sos los brazos al cielo.
Sos el abrazo eterno.
Sos resiliencia.
Sos los momentos más felices.
Sos esa pasión que es productiva para el corazón, quizá la más productiva de las pasiones.
¡Gracias! Simplemente gracias, Leo.