Me siento desconectada de un montón de cosas y personas que antes amaba, y por primera vez entiendo que quizás no está mal. Todos cambiamos, todos crecemos y, a veces, simplemente dejamos de sentirnos plenos en lugares, vínculos o circunstancias que antes nos hacían felices.
Nos sacamos un 10 rotundo en ese examen. Pero lo importante vino después: no nos separamos más. Pasaron 5 años de esa tarde en la biblioteca. Hoy dirigimos un estudio juntos, estamos casados y esperando nuestro primer hijo. Pensé que le estaba haciendo un favor y la que me salvó la vida para siempre fue ella.