Nunca jamás voy a olvidar lo que me hicieron vivir estos tipos. Anormal. Dos finales del mundo consecutivas, una consagración, dos copas américas, una victoria contra Inglaterra. Muertos físicamente nos representaron con unos huevos incomparables. Gracias interminables.
No se dejen operar por personas como Pablo Carroza o toda la mafia detrás de la operación central del periodismo deportivo argentino: Pegarle a Boca, a Paredes y lo más importante: destruir a Riquelme. Que pierda las elecciones, que el macrismo vuelva, eso quieren. Destruír.
Es la peor chicana de la historia burlarse de la ubicación de La Bombonera. Los clubes son de sus barrios y de su gente, La Bombonera está en La Boca. River se tuvo que ir a buscar un baldío y a manguearle terrenos y obras al estado nacional.