la vida después de que t alejas de todos esos vínculos miserables que solo mantenias por costumbre y aprendes a ser selectiva con la gente que te rodea
Una de las cosas más difíciles de aprender, pero tan necesaria: nuestros tiempos no son los tiempos de Dios. Viví tranquilo, no corras, no esperes, no pienses. Abrí tu corazón, hace solamente lo te haga y haga bien. No vivimos para controlar, vivimos para amar.