La semana pasada estuve ingresado tres días por una radiculitis cervical secundaria a hernias discales en la columna cervical. Fue la primera vez en mi vida que estuve hospitalizado.
Y debo decir que la experiencia fue profundamente reveladora. No desde el punto de vista clínico —eso lo conozco— sino desde dentro, como paciente. Pude constatar, sin filtros, el deterioro del sistema, la deshumanización progresiva y cómo el interés económico termina desplazando el juicio clínico, la empatía y la honestidad que deberían ser el eje de la práctica médica.
Si eso lo viví yo, con formación, criterio y capacidad para cuestionar decisiones, no quiero imaginar lo que enfrenta el paciente común, que muchas veces no sabe qué preguntar, qué exigir ni qué está aceptando.
Ya les iré contando, en los próximos días, sobre mi experiencia.
Durante 21 años he sido cuidadora: primero de Gustavo, mi marido (2005 hasta hoy), luego de mi mamá (2012-2021), y después de mi hermana (2021-2023).
Sobre esto quiero decir algo que a muchos incomoda, pero que importa recordar: casi nadie cuida al cuidador⬇️
#ChileCuida
@porqueTTarg No hay un solo ser humano igual al otro, cada quien con el rollo que le haga feliz sin dañar al otro, bien por ella que crea contenido para los odiados, le ayuda a viralizarse.
Ahora todo el mundo en contra del alcohol, el cigarro y el azúcar...¿Pero quién estuvo ahí cuando la vida se te complicó?
No creo que haya sido el brócoli.
@edufeiok Pues entonces no hay que convertirse en lo mismo que decís detestar. Yo no veo la diferencia entre el y vos. Dos irrespetuosos y sobretodo irresponsables. Que fea es la tele.