Cuando se te baje el ego y te alcance la madurez espero que te des cuenta de que siempre estuve para vos, incluso cuando sabía que no era sano para mi, ojala te des cuenta que fuiste muy cruel conmigo y que realmente no lo merecía, es como si me hubieras castigado por amarte.
La obsesión por hacer que alguien se arrepienta de haberte perdido es agotadora. A veces solo tienes que asimilar que muchos te pierden y duermen tranquilos. Y está bien. Déjalos ir y encuentra la paz en ti.