Enfócate en lo que puedes controlar:
- Tu salud.
- Tu tiempo.
- Tu actitud.
- Tus hábitos.
- Tu esfuerzo.
- Tu humildad.
- Tu honestidad.
- Tu mentalidad.
- Tus decisiones.
- Tus emociones.
- Tus reacciones.
- Tus pensamientos.
Te vas a cuestionar mil veces si hay que dejar de ser buena persona, si hay que dejar de darlo todo, si hay que dejar de intentar. Y vas a seguir siendo buena persona, porque el otro es el otro y vos sos vos, y al final, son las acciones las que nos definen, siempre.
Si supieran cuanto tiempo, esfuerzo, miedo, ansiedad y lágrimas cuesta volver a reconstruirse; entenderían porque hay que tener cuidado al elegir quien entra a nuestras vidas y quien no, a veces hay personas que no les importa rompernos y dejarnos vacíos.
“El hombre moderno vive bajo la ilusión de saber lo que quiere, cuando, en realidad, desea únicamente lo que se supone ha de desear. Saber lo que uno realmente quiere representa uno de los problemas más complejos que enfrenta el ser humano.”
El miedo a la libertad
Erich Fromm