A mí me encanta invitar. Ojalá tuviera más plata para poder pagar siempre y decir: "Pidan lo que quieran". Me hace feliz compartir la mesa con la gente que quiero.
Ve al gimnasio. Evita el drama. Huele bien. Crea contenidos. Gana dinero. Reduce tu círculo. Come rico. Reza más. Piensa bien de ti mismo.
Nunca estarás deprimido. 😉
Cristo, tú sabes lo que significa ser traicionado por alguien cercano.
Por eso hoy pongo delante de ti esta herida. No quiero fingir que no me dolió. Me dolió porque confié. Me dolió porque amé. Me dolió porque jamás pensé que esa persona utilizaría mi vulnerabilidad contra mí. Sana mi corazón, pero no borres la lección.
Ayúdame a perdonar sin regresar a lugares donde mi alma fue destruida. Enséñame que el perdón libera mi corazón, pero no siempre reconstruye el acceso. Líbrame de la amargura, de la obsesión por vengarme y del deseo de ver caer a quien me lastimó. Yo no quiero convertirme en aquello que me hirió.
Devuélveme la capacidad de confiar, pero acompáñala de discernimiento. Que esta traición no me vuelva frío, cruel o incapaz de amar. Haz justicia como solamente tú sabes hacerla. Y mientras tú te ocupas de lo que no puedo controlar, ayúdame a reconstruir lo que sí está en mis manos.
Amén.
#danielhabif